Los Boston Bruins remontaron y golpearon primero en las Stanley Cup Finals 2019 donde están reeditando la temporada 1969/1970 con los St. Louis Blues. Encajaron dos tantos pero supieron reponerse para acabar ganando el Game 1 por 4-2.

Los de Massachusetts dominaron prácticamente todo el encuentro, pero la efectividad estaba del lado azul. Ambas franquicias lo dieron todo desde el minuto uno, y los Blues fueron los primeros en mandar el puck a portería, gracias a Brayden Schenn a los 7 minutos de juego.

El TD Garden vibraba con las acciones de los suyos, pero estos no conseguían batir a Jordan Binnington (34/37). Para colmo, los de Misouri siguieron aprovechando cada fallo de los Bruins y, ya en el segundo tercio, se pusieron 2-0 por delante gracias a un error entre Pastrnak y Zdeno Chara, quien cedió el puck a Schenn y este asistió a Vladimir Tarasenko.

Sin embargo, los Bruins no iban a perdonar tanto y, un minuto después, Connor Clifton acercó a los locales en el marcador. Esto encendió tanto a los aficionados presentes como a los jugadores que se volcaron en buscar el empate (acabaron lanzando 18 tiros en este periodo por los 3 solo de Blues), y en desesperar al rival, quienes empezaron a sufrir sanciones. De esta forma, tras la cuarta power-play el defensa Charles McAvoy logró poner las tablas.

Adentrados ya en los últimos 20 minutos de partido, los de Craig Berube trataron de recuperar la ventaja perdida para intentar robar el primer punto en Boston, pero no fue así. A los 5 minutos, Joel Edmundson perdió la posesión en favor de Sean Kuraly que puso a los Bruins por primera vez arriba en el marcador. Desde entonces los Blues fueron a remolque y además Tuukka Rask (18/20) y su defensa se mantuvieron firme en este tercer periodo, donde Brad Marchand pondría la guinda marcando a portería vacía a dos minutos del final.