Después de un tercer partido claramente desigualado donde goleó el favorito en estas Stanley Cup Finals, los Boston Bruins, la cenicienta de la eliminatoria reaccionó ante su público tras un duelo muy emocionante digno de una final. Los St. Louis Blues vencieron por 4-2 en su Enterprise Center y reestablecieron el empate en la serie, esta vez al 2-2. El próximo que se lleve la victoria, ahora en New England, se pondría a solo un punto de ser campeón.

Después de solo 43 segundos sobre el hielo, los Blues acertaron el primer golpe por medio de Ryan O'Reilly, pero esto no iba a achicar ni mucho menos a los visitantes. Empezaron a buscar progresivamente la portería de Jordan Binnington y acabarían logrando el empate con un nuevo gol de Charlie Coyle en el minuto 13.

No obstante, dos minutos después, Vladimir Tarasenko aprovechó un rebote tras un tiro de Alex Pietrangelo para volver a adelantar a los de St. Louis, en el momento en los que los Bruins estaban más entonados ofensivamente.

Las situaciones de superioridad numérica volvieron a favorecer a los de Massachusetts. En el segundo periodo, mientras que este cuarto encuentro mostraba nuevamente demasiada intensidad física por parte de los jugadores de ambas franquicias, llegaron las primeras expulsiones y primeras power-plays de la noche. Los Blues desaprovecharon la que tuvieron y, aunque contuvieron la primera inferioridad a favor de los Bruins, la segunda no lo lograrían y Brandon Carlo pondría el empate a dos goles en el marcador, a los 14 minutos de juego.

El tercer tiempo confirmaría que, aunque el partido estaba teniendo mucha igualdad y cualquiera podría llevarse el gato al agua, eran los Blues los que realizaban las ocasiones de gol más peligrosas, dando a Tuukka Rask mucho más trabajo que el que tuvo Binnington. El portero finlandés tuvo que detener 34 lanzamientos, por las 21 paradas que completó el guardameta de los Blues. Finalmente, O'Reilly apareció otra vez, y sacando partida a un nuevo rechace después de que Pietrangelo lanzara el puck a Rask y este lo detuviera, pero el segundo golpe del center canadiense no. Los Bruins sacarían a seis atacantes pero sin lograr su objetivo y, para colmo, Brayden Schenn en el minuto 18 confirmaría el triunfo de los de Craig Barube marcando con la portería vacía.