Roland Garros coronó a su nueva reina, la australiana Ashleigh Barty, que ganó con autoridad en la final femenina arrollando por 6-1 y 6-3 a la joven revelación checa de 19 años Marketa Vondrousova. El partido solo duró una hora y diez minutos.

Barty, de 23 años y octava del mundo, subirá en la próxima lista al segundo lugar de la clasificación WTA, acechando ya el trono de la japonesa Naomi Osaka, una de las decepciones de esta edición con su temprana eliminación en la tercera ronda. No había una australiana tan arriba en la clasificación mundial desde 1976, con Evonne Goolagong Cawley, además de que Barty se convierte en la primera tenista australiana en conseguir el título en París, desde que lo lograra la mítica Margaret Court en 1973. Por su parte, Vondrousova dará un salto importante pasando del 38º al 16º lugar en el ránking WTA.

La sucesión de sorpresas a lo largo del torneo había hecho que Barty quedara como la principal favorita al título al ser la única jugadora del Top-25 clasificada a semifinales, tras la eliminación de la vigente campeona Simona Halep en cuartos de final.

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