Jean-Éric Vergne se proclamó campeón de la Fórmula E por segunda vez en su trayectoria deportiva. El francés capitalizó su ventaja en la clasificación para salir triunfante de Nueva York a pesar de terminar el último ePrix en una modesta décima posición.

Con ello, Vergne es el primer piloto que repite título en la Fórmula E, en la categoría de competición de monoplazas eléctricos organizada por la FIA desde 2014. Recordar que la primera edición fue ganada por el brasileño Nelson Piquet Jr. (por un solo punto de diferencia con Buemi, 144), en 2015/2016 el suizo Sébastien Buemi fue quien se llevó la gloria, en 2017 tomó el relevo el también brasileño Lucas Di Grassi y ya el año pasado irrumpió en escena el piloto francés.

Por su parte, el equipo chino DS Techeetah Formula E Team se estrena como equipo campeón, donde pilotan el propio Vergne y el alemán André Lotterer. Han terminado la temporada con 222 puntos, teniendo como máximos rivales al ganador de la temporada pasada, Audi ABT Schaeffler (203 puntos con Di Grassi y Daniel Abt), Envision Virgin Racing (191, siendo los pilotos Sam Bird Robin Frijns) y Nissan e.dams (Oliver Rowland y Buemi se combinaron para 190 puntos). Destacar que desde 2015 hasta 2017 gobernó en dichas temporadas el equipo francés Renault e.Dams.

Frijns fue quien se alzó con la victoria en la última carrera de la temporada después de adelantar en pista a Alexander Sims, que partía desde la Pole, y dominó la prueba con solvencia hasta su ecuador. Esta segunda manga del ePrix de Nueva York era especial porque serviría para definir el título, al cual aspiraban tres pilotos: Jean-Éric Vergne, Lucas di Grassi y Mitch Evans. El primero tenía 22 puntos de ventaja sobre el brasileño, 25 sobre el británico.

Mitch Evans y Lucas di Grassi tenían que ganar para ser campeones. El primero necesitaba además el punto de la vuelta rápida y que Vergne no terminase entre los diez primeros. El segundo, que el francés de DS Techeetah sumase no más de tres puntos. Si Jean-Éric terminaba octavo o mejor, sentenciaba independientemente de sus rivales.

En la salida, Sims reaccionó rápido y defendió la primera plaza sin que nadie le hiciera sombra. Por detrás, Sébastien Buemi aprovechó que estaba en la sección limpia de la pista para birlarle la segunda posición a Robin Frijns, quien negoció la primera curva tercero.

A todo esto, los aspirantes se mantuvieron alejados de los problemas. Mitch Evans conservó el octavo puesto; Lucas di Grassi y Jean-Éric Vergne, el décimo y undécimo después de escapar a una melé en la curva seis provocada por José María López.

En la vuelta 4, López se quedó parado en la pista con un problema técnico, con lo que Dirección de Carrera decretaba un coche de seguridad que sirvió para reagrupar el pelotón. Evans seguía octavo, Di Grassi décimo, Vergne undécimo, y en la vuelta 6 el Safety-Car se retiró sin que eso supusiera ningún cambio para el orden de la parrilla. Tres giros después, sin embargo, Frijns sí que encontró el hueco para birlarle a Buemi la segunda plaza de la carrera.

Pasaban los minutos, pero no cambiaban las cosas. Los aspirantes al título no hallaban el modo de remontar y eso favoreció en última instancia a Jean-Éric Vergne, que sabía que todo lo que no fuera una victoria de Evans o Di Grassi sería un campeonato seguro. Ya en la vuelta 12, Lucas di Grassi superó a Gary Paffett para ponerse 9º. Vergne no tardó en dar cuenta del británico para arrebatarle el 10º puesto, con el que esencialmente acababa con las opciones de Evans.

Pasando por la vuelta 17, António Félix da Costa adelantó a Vergne para apearlo de la zona de puntos. Dado que Evans y Di Grassi estaban lejos de la victoria, esa circunstancia no tenía más afectación en la resolución del campeonato. En ese mismo giro, Robin Frijns tiró de épica para arrebatar el liderato a Alexander Sims con una apurada frenada por el interior en la primera curva.

En la vuelta 20, Vergne devolvió la jugada a Da Costa para regresar a la 10ª posición. Tres giros después, Evans se las ingenió para ser 6º tras dejar atrás a Oliver Rowland y Stoffel Vandoorne, a quien Di Grassi y Vergne también superarían. Y en los últimos compases de la prueba, Robin Frijns se limitó a gestionar una ventaja de 2 segundos sobre Sims para certificar la victoria en la segunda manga del ePrix de Nueva York, la última cita.

Mitch Evans y Lucas di Grassi terminaron lejos de la primera posición, lo que automáticamente sentenciaba el título a favor de Jean-Éric Vergne. Es más, en la última vuelta, el brasileño y el neozelandés se vieron inmersos en una colisión que facilitó al campeón cruzar la línea de meta en 7º lugar. FUENTE