El Astralpool CN Sabadell, vigente campeón de la Euroliga, sucumbió de forma clara ante el Orizzonte Catania, campeón de la LEN, en la final de la Supercopa de Europa disputada en Can Llong (11-13). El equipo vallesano pagó muy caro el tremendo parcial de 0-6 que encajó en el segundo periodo, y pese a una buena reacción (6-2 en el tercero) no llegó vivo a la orilla. Así, las españolas cedieron el primer título europeo que disputa en su feudo y se queda sin la cuarta Supercopa.

Empezaba con mal pie el CN Sabadell, cuyos ataques se estrellaban contra una defensa cerrada italiana, y que tenía que ir a remolque. Giulia Emmolo abría la cuenta con un duro disparo, y medio minuto después Arianna Garibotti ampliaba la cuenta al 0-2 de penalti. La portera Giulia Gorlero frenaba la reacción vallesana, que llegaba de manera tímida con el 1-2 de Maica García. A 44 segundos del final del primer cuarto, McKelvey cerraba la manga con el 1-3.

En el segundo periodo, el Orizzonte Catania fue un vendaval imparable, desde la portería, con una impresionante Gorlero (6 paradas en esta fase), hasta la punta de ataque con una poderosa Garibotti, autora de 3 misiles que llevaron el marcador a un inapelable 2-9. Laura Ester no tenía su noche, impotente ante los bombardeos italianos.

Tras tocar fondo con ese doloroso 0-6 del segundo cuarto, el CN Sabadell salió al segundo tiempo más aguerrido en defensa, con Marina Cordobés, Silvia Morell y Mati Ortiz defendiendo la boya Palmieri, y más clarividente en ataque. Tal fue la reconversión, que el equipo vallesano asestó un parcial de 3-0 con goles de Cordobés, Forca y Sohi en tres minutos, que comprimió el marcador hasta el 5-9.

El Sabadell estaba enchufado y se llegó a poner a tres goles con el 8-11 de Eggens, la canadiense recién incorporada. Tres goles de desventaja para afrontar el último cuarto a todo o nada. Y en los últimos 8 minutos el Sabadell salió a rematar el milagro, pero duró poco la ilusión. En dos fogonazos, Palmieri y Garibotti se encargaron de diluir las esperanzas vallesanas con sendos misiles que ni olió Laura Ester (8-13). Cinco goles era una pendiente demasiado inclinada para escalar. Lo intentó con goles de Ariño y Eggens, y un cañonazo de Maica García ponía el 11-13 a falta de dos minutos. Pero ahí se acabó el sueño de la remontada. FUENTE