En un combate cinematográfico por todo el edificio de la WWE, y peleando chicos y chicas a la vez, se pusieron en juego ambos Money in the Bank en lo más alto del edificio, en la azotea. A ella tenían que subir y llegar los luchadores para que, una vez estén en el ring, tratar de descolgar el maletín para conseguir una oportunidad directa por el título que quieran y cuando quieran.

Por el lado masculino, el afortunado fue Otis, a quien le cayó en las manos, literalmente, el maletín tras una pelea en la que AJ Styles, King Corbin, Rey Mysterio, Aleister Black y Daniel Bryan también eran contendientes.

Y por el lado femenino, Asuka, Carmella, Dana Brooke, Shayna Bazsler, Lacey Evans y Nia Jax tuvieron la oportunidad de coronarse con el maletín. Nia Jax estuvo cerca de descolgarlo, pero Asuka la detuvo, y después la asiática se encargó de derribar a Lacey Evans quien además cayó sobre Jax. King Corbin trató de molestar a Asuka pero esta respondió con una patada que lo hizo caer de las escaleras y pudo coger el Money in the Bank femenino.

En el programa de RAW que seguía a este PPV, Becky Lynch salió e inauguró el show con una noticia triste y alegre a la vez. La campeona del RAW Women's Championship desde WrestleMania 35, lo ha sido durante 400 días, récord de este cinturón que lo tenía Alexa Bliss en 396. Pero dicho reinado llega a su fin.

Lynch apareció para anunciar su embarazo y, como consecuencia, su retirada obligada al menos de momento, del wrestling. Todo esto con Asuka presenciándolo, quien irrumpió al ver que Becky había subido al cuadrilátero con su maletín.

Entonces la campeona se explicó, y es que dicho maletín no contenía un contrato para una oportunidad directa por el título, sino que ostentaba en su interior el campeonato, el propio cinturón femenino de RAW. Con Becky despidiéndose entre lágrimas, confirmó que el título tenía que dejarlo y Asuka se convierte en la nueva campeona al ganarse dicha oportunidad, que esta vez valía directamente por el cinturón.