Nos acercamos a la recta final de las Finales por la Stanley Cup 2026 y son los Carolina Hurricanes los que toman la delantera tras cinco partidos (3-2). Vencieron en un importante encuentro dado en su casa, en el Lenovo Center, por 2-4 a los Vegas Golden Knights, y se ponen ya a una sola victoria de proclamarse nuevos campeones de la NHL.
Ambos equipos empezaron con mucho respeto al contrario y el marcador no se movía. Hasta que Jack Eichel le pondría en bandeja un gol a Pavel Dorofeyev con una gran asistencia estando los Golden Knights en power play. Con ello, los de Nevada estaban demostrando tener mejor ritmo en este primer periodo. Pero iba a seguir la racha goleadora del capitán de Carolina. Tras un gran pase de Nikolaj Ehlers, Jordan Staal ponía el stick muerto para mandar la pastilla a la portería y empatar, consiguiendo su quinto gol en el quinto juego de estas finales.
En otra acción de superioridad, Shayne Gostisbehere asistiría a Andrei Svechnikov y este colaba el puck por debajo de las piernas de Carter Hart para el 1-2. Los Hurricanes estaban sacando buena rentabilidad y numerosas ocasiones de los power plays, y al final los Golden Knights lo pagaron caro en este segundo periodo. Un tercio que iban a controlar los Hurricanes y terminaron estableciendo el 1-3, con golazo de Sebastian Aho asistido por Sean Walker y Jordan Martinook.
Durante el tercer periodo, Carolina continuó controlando la ventaja que poseía en el marcador, jugando con confianza sobre el hielo y con la tranquilidad que suele dar tener dos goles de diferencia. Una seguridad que les llevó a sentenciar a nueve minutos del final con el 1-4, gracias a una jugada en la que con un grandísimo control del puck de Ehlers, terminaría asistiendo a un extremo de la portería a Svechnikov y este conseguiría el cuarto tanto para los Hurricanes, el segundo punto en su cuenta particular.
Llegábamos a la recta final del duelo. Tras un disparo de Shea Theodore, el portero Brandon Bussi lo paraba pero el rebote lo recogía Dorofeyev y rápidamente batía al guardameta para acercar a los Golden Knights, 2-4. Eso animó algo sin duda a las Vegas, y además iban a terminar el partido en power play. Tuvieron sus ocasiones y claras, pero Bussi y la defensa de Hurricanes se acabaron salvando de cualquier sobresalto.


