Que un portero sea el mejor del equipo no suele ser buena señal, pero en una eliminatoria de 180 minutos Willy Caballero salvó a su equipo de estar eliminado en la primera mitad de la ida de cuartos, manteniendo al Málaga con esperanzas de alcanzar las semifinales. El Málaga pudo empatar y rascar un marcador bueno para la vuelta. 


El Málaga volvió a ser inferior a un rival en la ida de una eliminatoria, aunque en esta sí que puso en dificultades al portero contrario. Pero si contra el Oporto supo capear el temporal, ante el Borussia dependió únicamente del momento de forma y la inspiración de Willy Caballero. El equipo de la Cuenca del Rurh le dejaba espacio al Málaga para pensar y actuar, pero las contras del los de Klopp son de las mejores del fútbol europeo. Precisas y rápidas, lanzadas por tres jugadores con mucha calidad como son Gundogan, Reus y Gotze. 

Cuando el Málaga vio como Willy salvaba dos mano a mano con Gotze, el paso atrás fue inevitable. Con Isco desaparecido y la defensa superada por la movilidad alemana, apareció la versión de Caballero que exige a Sabella, entrenador argentino, que convoque y ponga de titular a uno de los porteros que mejor lo están haciendo en Europa.