CRÓNICA:

El skeleton arrancó con la prueba femenina, donde Elizabeth Yarnold no falló y dio a Gran Bretaña la primera medalla en Sochi. Yarnold relevó como campeona olímpica a su compatriota Amy Williams, vencedora de la misma disciplina en Canadá en 2010. La piloto inglesa, que superó a sus rivales en 0.44 segundos, es también la actual campeona de la Copa del Mundo.

En cuanto a los chicos, el favorito de la afición local, el ruso Alexander Tretiakov, se alzó con el oro tras imponerse al gran favorito y medalla de plata, el letón Martins Dukurs. Alexander Tretiakov, que ya el año pasado le arrebato el título mundial a Dukurs, por tan sólo tres centésimas, lideró la prueba de principio a fin. Así, Tretiakov a pasado de la 3ª posición de Vancouver a lo más alto del podio en Sochi.

Al igual que le ocurrió hace cuatro años, el letón Martins Dukurs, tuvo que conformarse finalmente con la plata. El estadounidense Matthew Antoine no desaprovechó el fallo en la última manga de su compatriota John Daly para colgarse el bronce.

PARTICIPACIÓN ESPAÑOLA:


El español Ander Mirambell no logró su objetivo de conseguir quedar entre los veinte primeros tras tres malas bajadas (58.58, 58.72, 58.80) y no pudo escalar más desde la 26ª posición.

Alegaba que llevaba una semana menos de entrenamientos que el resto, conllevándole a realizar malos tiempos sin estabilizar el trineo, recibiendo además más de un golpe en su cuerpo contra el hielo. Hay que añadir que las condiciones de temperatura no eran las más adecuadas: se llegó a marcar los 18ºC en la pista de Sochi. También indicó el español que fallaron en los reglajes de su viejo trineo, cosa que también influyó en que no pudiese plantar cara a los 20 mejores de skeleton del mundo.

Al margen de todo, Mirambell ya puede presumir de que ha estado en dos Juegos Olímpicos (en Vancouver acabó 24º) de un deporte que en España por desgracia como otros muchos no se promociona ni se ofrece para la creación y disposición de instalaciones. Ánimo y a por Pyeongchang 2018.