El CAI Teruel conquistó su cuarta Copa del Rey, en casa y ante su máximo rival, el Unicaja Almería, al que venció por 3-0 (25-20, 25-20, 27-25) en un partido en el que mostró su mejor juego.

En la final de la cuadragésima edición, el CAI arrolló en ataque y defensa a su rival, con Barcala, Fran Muñoz y Viciana como destacados en un equipo perfecto.

Muestra de la superioridad en defensa del CAI fueron los 14 puntos que lograron en bloqueo, seis de los cuales fueron obra de Barcala.

Los visitantes solo inquietaron a su rival al principio del segundo set, cuando llegaron a mandar por 1-5, pero el miedo escénico y los continuos cambios que su técnico, Piero Molducci, introdujo les pasaron factura.


En semifinales, los que serían futuros campeones derrotaron al  Río Duero San José de Soria, por 3-0 (25-21, 25-22 y 25-18). Por otro lado, el Unicaja Almería consiguió el billete para la final ganando al Vecindario Gran Canaria, también por 3-0 (25-23, 25-15 y 25-13).