Saracens se ha proclamado como nuevo campeón de la Premiership acabando con la hegemonía que llevaba impuesta el Northampton en la liga más prestigiosa de Europa. Esta vez, los "sarries" vencieron por 28-16, demostrando ser más determinantes y con mayor ímpetu.

Los dirigidos por Mark McCall fueron eficaces en cada ataque y facturaron en el ingoal de Bath por medio de Owen Farrell, Jamie George y Chris Wyles para irse al descanso 25-3 arriba.

En el complemento, el Bath de Horacio Agulla salió con todo a intentar remontar. Así, aprovecharon la relajación de su rival para acortar distancias, pero con la incorporación de Juan Figallo en el final, Saracens pudo mantener la renta y consagrarse campeones.