El británico Chris Froome (Sky) se mantuvo este sábado como líder de la clasificación general del Tour de Francia, tras una octava etapa en la que ganó el francés Alexis Vuillermoz (AG2R La Mondiale) y en la que el italiano Vincenzo Nibali perdió diez segundos con respecto al resto de favoritos
Froome se había vestido con el maillot amarillo el viernes al término de la séptima etapa, en la que no participó el hombre que hasta entonces ocupaba la primera plaza, el alemán Tony Martin (Etixx), que se había fracturado una clavícula un día antes en una caída en Le Havre.
"Ha sido una ascensión difícil. Mis compañeros de equipo han hecho un gran trabajo para que yo pudiera estar adelante, pero había viento de cara y era difícil destacarse. Estoy contento con el resultado", declaró el británico, campeón del Tour en 2013.
Vuillermoz consiguió la primera victoria francesa de la actual edición, mostrándose muy sólido en la ascensión final, lo que le permitió terminar con 5 segundos de ventaja sobre el irlandes Dan Martin y con 10 segundos de margen sobre el primer grupo de favoritos, liderado por el español Alejandro Valverde, por delante del eslovaco Peter Sagan y el francés Tony Gallopin.
En ese grupo que entró a diez segundos estaba el líder Froome y otros grandes nombres de la carrera, como los españoles Alberto Contador y Joaquim Rodríguez o los colombianos Nairo Quintana y Rigoberto Urán.
El vigente campeón del Tour, el italiano Vincenzo Nibali, quedó ligeramente descolgado en la subida final, a 20 segundos de Vuillermoz y a 10 de ese grupo del resto de favoritos, por lo que fue el perjudicado de la jornada en la lucha por el título.
"Tenía buenas sensaciones al principio de la etapa, pero en el final no sentía nada, me quedé sin piernas", dijo Nibali sobre su falta de fuerzas en los últimos metros.
Vuillermoz escala el muro 
Vuillermoz, de 27 años, disputa su tercera temporada en ruta como profesional, después de haber destacado en la bicicleta de montaña.
El año pasado ya había brillado con un undécimo lugar en el Giro de Italia, pese a haber centrado sus esfuerzos en el trabajo de equipo.
En esta etapa, disputada íntegramente en la región de Bretaña en 181,5 kilómetros, cuatro hombres (Sylvain Chavanel, Bartosz Huzarski, Romain Sicard, Pierre-Luc Périchon) se escaparon. Se les unieron otros tres hombres a 70 kilómetros para el final.
Los polacos Bartosz Huzarski y Michal Golas y el danés Lars Bak se mantuvieron al frente hasta el cartel de diez kilómetros para la meta.
En la subida final, una ascensión de 2 kilómetros con un desnivel medio del 6,9%, Vuillermoz aceleró a falta de un kilómetro y consiguió su objetivo.
Vuillermoz había quedado tercero el lunes en la tercera etapa, que también acabó con una pequeña subida, en aquel caso en el muro de Huy (Bélgica).
"Es el tipo de subida que viene bien a mi perfil, el de escalador y atacante", explicó el francés este sábado. "Tomé un poco de aire y ataqué. Hace tres años no hubiera creído poder ganar una etapa del Tour", admitió.
El domingo, el Tour de Francia vivirá una novena etapa en forma de contrarreloj por equipos de 28 kilómetros, entre Vannes y Plumelec. El lunes tendrá lugar la primera jornada de descanso de esta edición.

Fuente: AFP