El keniano Asbel Kiprop se coronó por tercera campeón mundial de 1.500 metros en la final más vibrante de la jornada de clausura de los Mundiales de Pekín, que concluyeron, sorprendentemente, con Kenia al frente del medallero, seguida de Jamaica.

Por primera vez en 24 años, el país dominador del cuadro de metales no han sido ni Estados Unidos, que había liderado la lista de metales en las cinco ediciones anteriores y esta vez ni siquiera acabó segundo, ni Rusia.
Kiprop puso broche de oro al rotundo éxito de Kenia con su victoria en la final de 1.500: su tercer título mundial, conseguido en el mismo estadio donde en 2008 obtuvo el laurel olímpico.
Para ceñirse la tercera corona Kiprop tuvo que reducir al actual campeón olímpico, el argelino Taoufik Makhloufi, que había lanzado el esprint a 300 metros de la meta pero no midió sus fuerzas y al final se quedó, incluso, fuera del podio.
Kiprop refrendó su condición de "killer" surgiendo de atrás en la recta de meta para imponerse a todos con su larga zancada en un tiempo de 3:34.40. Kenia hizo doblete con Elijah Manangoi (3:34.63) y el marroquí Abdelaati Iguider arrebató en el último metro la medalla de bronce al actual campeón olímpico con un registro de 3:34.67. Los cinco primeros bajaron de 3:35.
En el 5.000 femenino, en cambio, Kenia tuvo que inclinarse ante Etiopía. Almaz Ayana se proclamó campeona mundial después de recorrer el ultimo mil en solitario, dejando clavada a su compatriota Genzebe Dibaba, que aspiraba a conseguir su segundo título en Pekín -ya era campeona de 1.500- y sin embargo acabó cediendo la plata a otra etíope, Senbere Teferi.
Ayana, la más rápida del año en los cinco kilómetros, se impuso con nuevo récord de los campeonatos (14:26.83), y por detrás Teferi llegó para arrebatarle por siete centésimas el segundo puesto a Dibaba, con 14:44.07.
La sorpresa saltó en altura. El canadiense Derek Drouin, bronce olímpico y mundial, consiguió la medalla de oro en un desempate con el ucraniano Bohdan Bondarenko y el chino Guowei Zhang, que también habían saltado 2,33.
Los tres atletas fracasaron con el listón en 2,36, tanto en sus tres intentos normales como en el único del desempate, por lo que el listón descendió a 2,34, una altura que sólo Drouin logró superar.
La final de altura ofrecía uno de los grandes duelos de los campeonatos: el campeón mundial al aire libre, Bondarenko, contra el titular en pista cubierta, Mutaz Essah Barshim, el hombre que más cerca ha estado -a dos centímetros- del viejo récord mundial del cubano Javier Sotomayor (2,45. Salamanca, 27.07.93). Pero ninguno de los dos resultó ganador.
En jabalina, un lanzamiento de 67,69 metros en su último esfuerzo dio a la alemana Kathrina Molitor el título mundial en una final que cambió muchas veces de líder.
Sin medallas en grandes campeonatos hasta ahora, Molitor heredó el título de su compatriota Christina Obergfoll, que logró hace dos años en Moscú su primer título grande y defendía su corona con 34 años, aunque esta vez se quedó a las puertas de podio. La china Li Lingweii, con 67,13, y la sudafricana Sunette Viljoen, líder mundial, con 65,79, lograron las otras dos medallas.
Los Mundiales terminaron con las victorias de Jamaica en el relevo 4x400 femenino y la de Estados Unidos en el masculino.
Catorce años después, Jamaica, con Christine Day, Shericka Jackson, Stephanie McPherson y Novlene Williams, volvió a ganar el 4x400 femenino tras derrotar al cuarteto de EEUU en el último suspiro con un tiempo de 3:19.13.
El equipo jamaicano, que se llevó la plata en Daegu 2011 y Berlín 2009 (en ambos casos tras EEUU), se tomó así la revancha a la que no pudo optar hace dos años en Moscú, donde fue descalificado en primera ronda.
Estados Unidos se llevó el último oro, gracias al relevo largo masculino, última competición de los Mundiales. Trinidad y Tobago fue plata y Reino Unido bronce en una carrera en la que franceses, jamaicanos y un sorprendente cuarteto de belgas también tuvieron opciones hasta el final.
Trinidad y Tobago lideró la carrera en los tres primeros relevos, pero en el cuarto no pudieron competir con la velocidad punta de LaShawn Merritt (plata en el 400 de los Mundiales), quien condujo a los estadounidenses a una marca de 2:57:82, la mejor del año.
Trinidad logró una marca de 2:58:20, récord nacional, y Reino Unido paró el crono en 2:58:51 en una carrera donde faltaban los actuales campeones olímpicos, Bahamas.

Fuente: EFE