Tras doce años sin disputar una final europea, Alemania se ha clasificado para dicho partido en este Campeonato de Europa que se celebra en Polonia. Para ello, ha superado a los noruegos por 34-33 después de un gol del lateral Kai Hafner a falta de dos segundos para la conclusión de la prórroga.



El triunfo culmina la excepcional trayectoria del conjunto alemán en un Europeo de Polonia, que parecía llegar demasiado pronto para los jovencísimos jugadores que conforman la selección germana, pero que a base de talento y lucha ha logrado plantarse en la final. Un equipo que, perfectamente dirigido por el islandés Dagur Sigurdsson, no sólo ha superado su inexperiencia
internacional, si no también los contratiempos que, en forma de bajas, ha sufrido a lo largo del torneo.