Rafa Cabrera Bello fue el hombre de moda en Austin (Texas). El canario, de 31 años, se convirtió en la revelación del Mundial de match-play al que llegó como cabeza de serie 52º y del que se marchó como tercero con una espectacular victoria ante McIlroy (3 y 2). Sólo le superó Jason Day (1º) que pasó por encima (5 y 4) de Oosthuizen (2º) en la final.

Esta tercera plaza mundial y mejor posición española de la historia es su consagración en un gran torneo y sigue los pasos de Sergio García, único español que llegó a semifinales (cuarto en 2010).