El Salvador se ha alzado con el título de la Copa del Rey, tras ganar (13-9) al vigente campeón, el VRAC Quesos Entrepinares, en un partido igualado que llenó el estadio José Zorrilla con 26 espectadores. Además, esta final pasará a la historia ya que han recibido las medallas y la Copa de manos del rey Felipe VI, presente en el encuentro.



Ambos equipos salieron al césped dispuestos a evadirse del ambiente y de inmediato trataron de controlar el ritmo de partido. El primero en golpear fue el cuadro chamizo quien, a través de Sam Katz, inauguraba el marcador tras una transformación por golpe de castigo en el minuto 10. Eso dio alas a su equipo, quien buscó ampliar la renta, pero la defensa del Quesos se mostró muy seria e impidió cualquier opción de ensayo de los colegiales.

No tardó el VRAC en reaccionar y, de la mano de Griffiths, primero igualó el marcador para, dos minutos después, ponerse por delante (3-6) en el minuto 29. Comenzó entonces un asedio sobre la línea de 22 del conjunto azulón, ante el que se tuvo que emplear a fondo la defensa del Chami.

Con esa mínima ventaja del VRAC se llegó al descanso, y, tras la reanudación, se mantuvo el equilibrio en los primeros compases, aunque El Salvador mejoró notablemente en la faceta ofensiva y comenzó a desplegar su juego a la mano, que le permitió obtener el primer ensayo del partido en el minuto 62, de manos de Alberto Díaz, que completó Katz al transformar (13-6).

El Quesos no bajó la guardia, y tres minutos después, en el 65, recortaba diferencias con una nueva transformación tras un golpe de Griffiths. A partir de ese momento, el Quesos intentó seguir remontando, pero El Salvador se plantó bien en su zona para impedir que el Quesos les sorprendiera.