La selección femenina de balonmano playa ha ganado por primera vez el Mundial absoluto, disputado en Budapest, al vencer en la final a la anterior campeona, Brasil, por 2-1 en el 'shoot-out' (8-18, 16-10 y 7-4). Esta era la segunda final de un Mundial de las españolas, que perdieron la de 2008.


El favoritismo correspondía a Brasil, que ya había vencido a las españolas el sábado en la "main round", y así pareció confirmarse en el primer set, donde dominó con autoridad. El tiempo muerto solicitado con el 12-4 en contra por el seleccionador español Daniel Lara, no surtió efecto y Brasil cerró esta manga con un concluyente 18-8.

Pero en la continuación las españolas ofrecieron una cara totalmente diferente y en apenas tres minutos se pusieron con un 8-0 a favor, rápidamente neutralizado por sus rivales. España jugó mejor en defensa, su portería tuvo mayor protagonismo, y volvió a tomar la delantera. Con dos jugadoras brasileñas fuera ya del partido por sanción, un 16-10 a 1:30 de la finalización del set haría forzar la tanda de 'shoot-out'.

Brasil optó por intentar blocar los lanzamientos de las atacantes españolas antes de que llegaran al área, sin lograrlo. En cambio, la primera vez que lo ensayó España, en el tercer lanzamiento brasileño, Jennifer Bermejo alcanzó su objetivo. Otra parada de Patricia Encinas con el marcador 6-4 dejaba en manos de Ivet Musons la posibilidad de decidir la final y la jugadora del Elche optó por un lanzamiento sencillo con valor de un punto para batir a su rival.