Después de que el Comité Olímpico Internacional no sancionara al deporte ruso en global, y pusiera en manos de cada fededración la penalización uno a uno de los deportistas, la FINA y la Federación Rusa de Remo han sido los primeros verdugos.

El uruguayo Julio Maglione, con los presidentes Bach (COI) y Putin (Rusia), la FINA ya ha vetado a 7 nadadores rusos de élite que no podrán acudir a Río de Janeiro: Nikita Lobintsev, Vladimir Morozov, Daria Ustinova, Mikhail Dovgalyuk­, Yulia Efímova, Natalia Lovtcova y Anastasia Krapivina. Lobintsev, Morozov y Ustinova emergen en el Informe McLaren, los otros cuatro recibieron sanciones por dopaje en su día. Andrei Mitkov, agente de Efímova ya anuncia una demanda urgente al Tribunal de Apelación del Deporte (TAS/CAS), bajo el argumento de que hay autorización masiva para que todos los otros países lleven a antiguos dopados. En su día, el TAS le tumbó al COI una regla similar: fue la llamada "Regla Osaka".

Además, el ciclista Ilnur Zakharin deberá ir fuera, como ya (oficialmente) tres remeros: Korobelschikov, Podshivalov y Balandin. De esta forma, Beniamin But, presidente de la Federación Rusa de Remo, ha descalificado a tres deportistas, pero en realidad se apartan así dos botes, es decir, 15 personas.