Saltó la sorpresa en las “verdes” aguas de la piscina de Saltos del Centro Acuático Maria Lenk, puesto que el dúo chino formado por los actuales campeones mundiales Yuan Cao y Kai Qin solo pudo ser tercero en la competición de Saltos Sincronizados masculino desde el Trampolín de 3 metros.

            Antes de hablar sobre lo que fue en si la competición, que estuvo apasionante hasta la última ronda de saltos, es conveniente hablar sobre el suceso que comentaba en mi texto de ayer en referencia al cambio de color del agua de la piscina de saltos. Y es que, según ha informado la organización de los Juegos, este cambio se ha debido a “un fallo en el sistema de circulación del agua”, un “filtro estropeado” que ha propiciado un “aumento de la alcalinidad” en el agua, propiciando ese cambio de color, aunque han asegurado que “no hay peligro, riesgo o efecto alguno para los deportistas que compiten”.



            Según estos mismos organizadores, se espera que el color del agua vuelva a su aspecto habitual en unas horas, aunque lo cierto es que el cambio de color también ha afectado a la piscina adyacente donde se desarrolla el Waterpolo y a la de Natación sincronizada, aunque en menor medida. Mucha gente le ha quitado hierro al asunto, como por ejemplo el grandísimo saltador español Javier Illana, olímpico en Atenas, Pekín y Londres, que en su cuenta de Twitter dejaba el siguiente mensaje:


            En lo puramente deportivo, los británicos Jack Laugher y Chris Mears se alzaron con el oro de manera totalmente merecida después de realizar un concurso muy regular, colocándose en cabeza tras la tercera ronda y no abandonando esa posición de privilegio hasta el final, siendo capaces de soportar la presión a la que se vieron sometidos.

            Ya desde el tercer salto, el primero sin limitación de coeficiente de dificultad, se vio que las medallas iban a estar bastante claras y que se las repartirían Gran Bretaña, Estados Unidos y China, pero quedaba por determinar el orden de las mismas, puesto que esta vez no se veía la superioridad tan insultante que habían tenido los diferentes saltadores chinos que habían competido en las tres jornadas anteriores.


            Tras el cuarto salto, los chinos cedieron la segunda posición a los estadounidenses, pero la recuperaron en el quinto tras un gran salto que puntuó con 90,30. Después de la quinta y penúltima ronda, lideraban la clasificación los británicos con escasamente 2,64 puntos sobre los chinos y 10,95 sobre los estadounidenses Sam Dorman y Mike Hixon.

            Todo se iba a decidir en la sexta tanda de saltos, que además empezó con una cierta polémica a raíz de un salto realizado por el dúo mexicano que, tras conversaciones con los jueces, iban a volver a realizar, pero cuando estaban ya preparados a pie de trampolín salieron las notas y se tuvieron que volver a bajar.

            Esto provocó un parón en la competición que podría haber perjudicado a los siguientes en saltar, pero no fue así, dado que lo estadounidenses, que eran los que tenían el turno, hicieron el mejor salto de la competición obteniendo una puntuación de 98,04 puntos, con lo que totalizaban 450,21, y obligaban a británicos y chinos a realizar un gran salto para poder superar esta puntuación.

            Llegó el turno de Laugher y Mears, medallistas de bronce en el mundial de Kazan 2015, que lejos de ponerse nerviosos realizaron su mejor salto de la serie, recibiendo una puntuación de 91,20, con la que totalizaban 454,32 y aventajaban en 4,11 puntos a los estadounidenses.

            Y llegó el momento de los chinos Yuan Cao (campeón olímpico de Plataforma sincronizado en Londres 2012 junto a Yanquan Zhang) y Kai Qin (campeón olímpico en esta misma prueba en Pekín 2008 junto a Wang Feng y en Londres 2012 junto a Luo Yutong), que se habían guardado el salto con mayor coeficiente de su tanda para el final. Tenían que realizar un salto impecable, pero no fue así e hicieron un salto bastante flojo para lo que son capaces, sumando únicamente 83,22 puntos, con lo que finalizaron con un total de 443,70 que los relegaba a la medalla de bronce, viéndose superados por los estadounidenses Dorman y Hixon.


            El cuarto puesto fue ocupado por los alemanes Stephan Feck y Patrick Hausding (este último repetía la misma posición que obtuvo en la Plataforma) con 410,10 puntos, superando a los mexicanos Jahir Ocampo y Rommel Pacheco (405,30) que fueron quintos, ocupando la sexta posición los italianos Andrea Chiarabini y Giovanni Tocci, que sumaron 395,19 puntos.

            Sorprendente por lo decepcionante fue la séptima posición de los subcampeones olímpicos en Londres 2012 y subcampeones mundiales en Kazan 2015, los rusos Evgenii Kuznetsov e Ilya Zakharov, que realizaron un concurso muy flojo con dos saltos horribles, sumando un total de 385,17 puntos. La última posición fue ocupada por los brasileños Ian Matos y Luiz Felipe Outerelo, que aunque se sabía que eran los más flojos de la competición además fallaron en exceso, totalizando únicamente 332,61 puntos.

            De esta manera se cierra la primera parte de la competición de Saltos, la correspondiente a los Sincronizados. Mañana habrá día de descanso y a partir del viernes comenzarán los individuales.

Ignacio Ortiz

@00CAFETERO