La participación de los saltadores chinos en estos Juegos Olímpicos se ha saldado con un total de siete oros de ocho posibles, destacando que en categoría femenina han obtenido lo máximo a lo que aspiraban. En la última de las pruebas olímpicas, la final de Plataforma de 10 metros individual masculino, llegó el séptimo oro de la mano de Aisen Chen, siendo la plata para el mexicano Germán Sánchez y el bronce para el medallista de oro en Londres, el estadounidense David Boudia. El otro chino en competición, Bo Qiu, plata olímpica en Londres y campeón mundial en las tres últimas ediciones, solo pudo ser sexto tras cometer dos fallos muy importantes.

            Aisen Chen, de veinte años, ya había sido oro en estos mismos Juegos en la Plataforma sincronizado junto a Yue Lin. Antes de eso, su mayor logro fue el oro en Plataforma sincronizado en el mundial de Kazan con el mismo compañero.

            En la serie preliminar de saltos disputada el viernes 19 de agosto, el británico Tom Daley se situaba por delante de los dos saltadores chinos con un fantástico total de 571,85 puntos, 7,10 por delante de Bo Qiu que quedaba segundo y 26,50 sobre Aisen Chen, tercero. En la cuarta posición terminada David Boudia, aunque ya a 75 puntos de Daley. No hubo eliminaciones especialmente destacables en esta ronda, así que se presentaba una semifinal muy igualada. Daley además realizó el mejor salto de todas las preliminares con el que sumó 103,60 puntos.

            La gran sorpresa de las semifinales que se disputaron el sábado 20 por la mañana tuvo nuevamente a Tom Daley como protagonista. El británico, medallista olímpico de bronce en Londres, campeón mundial en Roma 2009 y vigente campeón de Europa, después de ser el mejor de las preliminares caía estrepitosamente eliminado al ocupar la decimoctava y última posición en estas semifinales. Tras realizar en la segunda y tercera tanda saltos muy flojos, pudo reaccionar y tener opciones de clasificarse, pero su último salto de 50,40 le relegaba al último puesto y a la eliminación con un total de 403,05 puntos. Hubiera necesitado más del doble de lo conseguido en el último salto para pasar de ronda.


            Además de Daley, también quedaron eliminados en estas semifinales el ruso Nikita Shleikher (17º) bronce en el último europeo, el canadiense Vincent Riendeau (14º) subcampeón mundial en Kazan 2015 en sincronizados mixtos junto a Meaghan Benfeito, y el estadounidense Steele Johnson (13º) medallista de plata en estos Juegos de Rio junto a David Boudia en la Plataforma sincronizado.

            El mejor de estas semifinales con mucha ventaja sobre el resto fue el chino Aisen Chen con 559,90 puntos, seguido de su compatriota Bo Qiu a 55,20 puntos y en tercer lugar el mexicano Iván García, que realizaba una gran actuación tras haber quedado decimoquinto en las preliminares. Floja actuación en estas semis del mexicano Germán Sánchez y de David Boudia, noveno y décimo respectivamente.


            La gran final se disputó esa misma tarde, y tras la primera tanda se situaba en cabeza Aisen Chen con 96,90 puntos, por delante de Bo Qiu a 2,40 y en tercera posición se situaba el alemán Martin Wolfram a 6,90. Los dos mexicanos se situaron en 4º y 6º puesto, mientras que David Boudia finalizaba esta ronda en quinta posición.

            El vuelco en la clasificación tras la segunda ronda fue considerable. Boudia se colocaba en cabeza con una ventaja de 6,95 puntos tras realizar el mejor salto de toda la tanda con 94,40 y adelantaba a Aisen Chen, que realizaba el peor salto de su serie con 78,75. Pero el gran batacazo fue el del otro chino, Bo Qiu, que caía de la segunda a la última posición tras un fallo clamoroso que le hacía sumar únicamente 47,25 puntos. Tercero tras Boudia y Chen se mantenía Wolfram, mientras que el francés Benjamín Auffret ascendía de la octava a la cuarta plaza.

            El más mínimo fallo podía hacer que un saltador cayese en picado en la clasificación, más aún de lo que lo hacían desde la Plataforma, y fue lo que le ocurrió en la tercera ronda a Iván García, que bajaba de la sexta plaza a la última con su salto de 54,00 puntos. De la misma forma, un gran salto te podía hacer ascender, como pasó con Bo Qiu, que con sus 102,00 puntos en un salto perfecto de 3,4 de dificultad que los siete jueces puntuaron con un 10, ascendía de la última a la sexta plaza, sentido inverso al recorrido por el mexicano. Aisen Chen volvía al primer puesto con el salto mejor puntuado de la ronda con 102,60 (peor valorado pero con más dificultad que el de Qiu, 3,6). Boudia bajaba al segundo puesto y Wolfram se mantenía tercero.


            La cuarta tanda de saltos fue una pequeña masacre para varios de los finalistas, donde hasta cuatro saltadores fallaron en el mismo salto: Triple mortal y medio atrás, en unos casos agrupado y en otros carpado. Entre los que fallaron se encontraba Martin Wolfram, que caía a la sexta posición, alejándose de las medallas. Aisen Chen realizaba otro buen salto y se mantenía en cabeza, con una ventaja de 17,65 puntos sobre Boudia, que se salvaba del cataclismo del fatídico salto y el carpado lo realizaba correctamente. Con otro magnífico salto de 102,60 Bo Qiu volvía a ascender hasta colocarse en tercera posición a menos de ocho puntos de la plata provisional, y cuarto se situaba Germán Sánchez.

            Otro saltazo de Aisen Chen de 105,45 puntos ampliaba su ventaja con Boudia hasta los 20,50 puntos con un único salto por realizarse. La competición de Bo Qiu era un auténtico tobogán, y esta vez le tocó bajar, puesto que con su fallido salto de 47,50 abandonaba su posición de privilegio y era relegado al séptimo puesto, perdiendo toda opción de medalla. Esa tercera plaza que dejaba libre el chino era ocupada por Germán Sánchez a únicamente 15,30 puntos de la segunda posición de Boudia. Cuarto volvía a colocarse Auffret, todavía con opciones de medalla.


            El primer saltador importante en realizar su último salto fue David Boudia, que realizaba un salto bastante mediocre de 68,45 totalizando 525,25 puntos, que le alejaba del oro y le dejaba en serio peligro de perder medalla. Tras Boudia era el turno de Germán Sánchez, que con un total de 532,70 gracias a los 91,20 que sumó adelantaba al estadounidense y se ponía en cabeza de la clasificación.

            El saltador que quedaba con opciones de alcanzar a Boudia era Auffret, pero no realizó un buen salto y totalizó finalmente 507,35, quedando por detrás de Sánchez y Boudia. El penúltimo saltador fue Bo Qiu, que acabó totalizando 488,200, lejos de las medallas.

            Solo quedaba por saltar Aisen Chen, que salvo un estropicio considerable tenía el oro en su mano, y no falló, más bien al contrario, realizó el mejor salto de toda la competición con 108,00 puntos (3,6 de dificultad y cinco dieces), que lo llevó a la medalla de oro con 585,30 puntos totales. La plata fue para Germán Sánchez y el bronce para David Boudia, siendo cuarto Benjamín Auffret.


            La quinta posición final fue para Martin Wolfram con 492,90, por delante de Bo Qiu. El séptimo puesto fue ocupado por el puertorriqueño Rafael Quintero, que realizó un concurso muy completo con 485,35, subiendo desde la undécima plaza que ocupaba tras el primer salto. Octavo terminó el ruso Viktor Minibaev con 481,60 en un concurso muy irregular. La novena plaza fue ocupada por el alemán Sascha Klein con 424,15 puntos, mejorando los 418,95 de Iván García, que se vino abajo tras su fallo en el tercer salto, cometiendo otro aún mayor en el quinto que le relegó a la décima posición final entre lágrimas. Las dos últimas posiciones fueron ocupadas por el surcoreano Haram Woo (414,55) y el australiano Domonic Bedggood (403,80).
           
Ignacio Ortiz

@00CAFETERO