En el Gran Premio de Misano se elevó el octavo vencedor en las últimas ocho carreras, algo impensable sólo un año antes. Después de Jorge Lorenzo (Mugello), Valentino Rossi (Montmeló), Jack Miller (Assen), Marc Márquez (Sachsenring), Andrea Iannone (Austria), Cal Crutchlow (Brno) y Maverick Viñales (Silverstone), Dani Pedrosa se impuso en el trazado italiano que "arrenda" San Marino con la estrategia correcta, neumático delantero blando bajo el sol (27 grados de temperatura), y un ímpetu inhabitual en él. 


Yamaha completó el podio con Rossi y Lorenzo, Marc Márquez quedó cuarto y Viñales quinto. El italiano se pone ahora con 180 puntos en la clasificación general, recortando a Márquez siete puntos (223).

Pese a salir octavo y arrancar la remontada sexto, se impuso a todos sus adversarios en constante progresión, clavando tiempos, y sin vacilar en los adelantamientos. Nadie le consiguió devolver una pasada, nadie pudo siquiera intentarlo. El español, que apenas llevaba dos podios este curso (tercero en Argentina y Montmeló), acabó por delante de Valentino Rossi, que no pudo imponerse y acabó la carrera descontento, pero su segunda posición y su ritmo, siempre a un segundo de sus rivales, en cabeza hasta que apareció el lanzadísimo Pedrosa, prometieron batalla en lo que resta de curso. A falta de cinco carreras, dos de ellas en España, el campeonato se precipita.