Kerber, proporcionó a la eslovaca Dominika Cibulkova el título más importante de su carrera, el Masters en Singapur, tras imponerse en la final a la germana por 6-3 y 6-4. Radwanska sucumbió con facilidad ante Kerber en semifinales (6-2, 6-1), mientras que Cibulkova tuvo que deshacerse de Kuznetsova con mucho más trabajo (6-1, 6-7, 4-6).



Cibulkova llegó al Masters como una de las tres novatas este año, junto con la checa Karolina Pliskova y la estadounidense Madison Keys, y acabó sucediendo a la polaca Agnieszka Radwanska y convirtiéndose en la primera eslovaca en ganar el torneo que cierra la temporada. 

A la subcampeona del Abierto de Australia hace dos años le costó 76 minutos de dura lucha, y cuatro bolas de partido, cediendo una de ellas con una doble falta y las otras dos con sendos fallos de derecha. Pero Cibulkova, una de las jugadoras de menos altura del circuito (1,61 metros) no desesperó y luchó en la cuarta. La fortuna se alió con ella en el último punto, cuando Kerber se arrastraba de esquina a esquina de la pista, luchando hasta el límite de sus fuerzas.

Campeona este temporada en Katowice, Eastbourne y Linz, además de ser finalista en Acapulco, Madrid y Wuham, con su victoria en el Masters, Cibulkova acabará la temporada quinta del mundo, por delante de la checa Karolina Pliskova y la española Garbiñe Muguruza. Kerber tenía asegurado ya, desde el inicio del torneo, que acabaría la temporada como número uno del mundo.


En los dobles, las rusas Ekaterina Makarova y Elena Vesnina batieron a la estadounidense Bethanie Mattek-Sands y a la checa Lucie Šafářová, por 7–6(7–5), 6–3.