En el Cosmopolitan de Las Vegas Vasyl Lomachenko, con pocos golpes, un par de ellos bien conectados en el séptimo asalto, se quedó con el título superpluma de la Organización Mundial del Boxeo (OMB), al derrotar a Nicholas Walters, hasta ahora imbatido.

El jaimaicano lució irreconocible arriba del ring, pues no mostró en ningún momento dote de pugilista y con pocos movimientos, solo trató de escabullirse de cualquier tipo de contacto propinado por Lomachenko.

Así se pasaron 6 rounds en donde vimos pocas propuestas por parte de ambos retadores  y fue en el séptimo cuando el ucraniano le conectó un gancho e izquierda y un upper que provocó que Walters y su esquina decidieran no salir para el octavo asalto.