Tras dos claras derrotas seguidas en Nashville, de donde salieron con la serie empatada a dos victorias, los Penguins de Pittsburgh reaccionaron en el quinto partido de la final de la NHL, en el que golearon por 6-0 a los Predators y están a un triunfo de convertirse en el primer equipo que retiene el título de la Stanley Cup desde 1998.

Justin Schultz, al minuto y medio de partido, abrió el marcador para los Penguins, y en el mismo primer tercio Bryan Rust y Evgeni Malkin lograron batir dos veces más al portero finlandés de los Predators, Pekka Rinne, que no tuvo su noche y fue sustituido al inicio del segundo.

Pero su sustituto, Juuse Saros, no tuvo mejor suerte y encajó tres goles más en un segundo periodo casi idéntico al primero en el que Conor Sheary, Phil Kessel y Ron Hainsey colocaron el 6-0 en el marcador que dejaron el partido visto para sentencia, ya que en el tercero los Penguins se limitaron a conservar su ventaja.