La vigente Campeona del Mundo, la selección alemana, levantó la Copa Confederaciones, el torneo que reúne a los campeones de cada continente y que se han llevado sin sus estrellas: no fueron a Rusia ni Toni Kroos, ni Manuel Neuer, ni Mesut Özil, ni Sami Khedira, ni Thomas Müller, ni Mario Götze, entre otros. Derrotaron en la final a Chile por 1-0 y consiguieron su primera Copa Confederaciones.


Los sudamericanos salieron al campo con mucha fuerza, y acorraló a su rival. El dominio era de la Roja, el balón también, y pronto empezaron a llegar las ocasiones. La primera fue para Vidal, que remató dentro del área una cesión de Aranguiz pero que se estrelló ante la defensa alemana. Las recuperaciones en el campo germano de los chilenos fueron constante, pero fue un error de Marcelo Díaz el que decidió el partido. Intentó sacar el balón jugado siendo el último hombre, no se percató de la presencia de Timo Werner, y el delantero del Leipzig robó el balón y se lo cedió a Stindl, que no tuvo más que empujar el cuero a puerta vacía. 

El dominio de Chile se acrecentó, pero a su vez cada contragolpe germano era de lo más peligroso. La tuvieron Aranguiz y Vidal, y respondieron Werner, Goretzka y Draxler, aunque todos ellos sin acierto. 

Tras el descanso, el encuentro se volvió tosco, tenso, y los enfrentamientos entre jugadores de ambas selecciones se sucedieron. El paso de los minutos favoreció a Alemania, que se defendió con orden ante la impotencia chilena. Lo intentó Chile hasta el final, y Sagal la tuvo a bocajarro y disparó alto. En el último minuto, Alexis casi marca de falta, pero Ter Stegen salvó a Alemania. FUENTE