Con un gran temple y un segundo tiempo de lujo, Estados Unidos derrotó a Argentina 81-76 y se quedó con la AmeriCup. De esta manera, los norteamericanos llegan a su 7° título americano, mientras que México se adjudicó la medalla de bronce al batir por 79-65 a Islas Vírgenes.

El equipo de Van Gundy llegó a ir perdiendo por 20 puntos, pero el trabajo defensivo una vez más le dio resultado. Warney, Dilliard y Munford fueron los abanderados de una remontada que por momentos parecía muy complicada. 

El pívot Jameel Warney, que vino desde el banco de suplentes, fue el máximo anotador de su equipo, con 21 puntos en los 24 minutos que estuvo en cancha, y además fue posteriormente elegido como el mejor jugador del certamen (MVP). Los argentinos tuvieron en Nicolás Brussino al máximo anotador del partido, ya que el escolta de Atlanta Hawks sumó 26 puntos en los 35 minutos que disputó.