Túnez se proclamó campeona de África 2017 tras derrotar a Nigeria (65-77) en un partido en el que los norteafricanos fueron superiores a partir de la segunda mitad, con ventajas casi siempre por encima de los diez puntos.

Los tunecinos solo mostraron alguna duda en los 20 primeros minutos, y en especial en el primer cuarto, en el que fueron a remolque en el marcador, superados por la presión y los nervios, y el empuje de los dos mejores jugadores de Nigeria, su experimentado capitán, Ike Diogu, elegido MVP del campeonato. El poderoso alero, que llevó a su equipo al título en 2015, también en Túnez, volvió a ser el máximo encestador del partido con 20 puntos y 10 rebotes.

Muy igualados al descanso, los tunecinos salieron a por el partido en la segunda parte y arrollaron a los nigerianos con una lección de baloncesto de Ziyed Chennoufi, que se resarció del mal partido en semifinales. Autoritario en el control del balón y en el tempo del partido, el escolta asumió la responsabilidad del tiro con 19 puntos, bien secundado por Ben Romdhane en la pintura, donde dominó con 9 rebotes, y por su compañero El Mabrouk, que dio 6 asistencias.

Fue en la efectividad en el tiro de dos, pero sobre todo en el acierto en la línea de tres puntos donde Túnez cimentó una victoria que perseguía desde 2015 y que supone el segundo título continental para el equipo norteafricano.