El Club Voleibol Teruel se dio la primera gran alegría de la temporada, llevando a sus inmaculadas vitrinas un nuevo título para alegría de la inmensa marea naranja. La escuadra aragonesa levantó la Supercopa, la sexta que posee en su palmarés (2009, 2012, 2013, 2014, 2016 y 2017), y en casa, con un pabellón Los Planos que vibró y aplaudió la exhibición de juego que ofreció su equipo. 

El bloque de Miguel Rivera tumbó al Urbia Palma con un juego perfecto en todas las facetas, firme en defensa y efectivo en ataque. Apoyado en un certero saque, imperial en bloqueo (9), con el brazo ejecutor de Balsa Radunovic (elegido el jugador más valioso, MVP del duelo) y el empuje de la hinchada.

En apenas un puñado de ocasiones en el último set, los insulares amenazaron con llevarse la manga, pero nunca pudieron aumentar la ventaja de un punto que lograron en diversas ocasiones. De esta forma, el club turolense venció gracias a las ventajas amplias en el primer y segundo set (25-19 y 25-21), en la que supieron desplegar su bloqueo e incomodar cada remate de los baleares. En el último set, el más largo e igualado, los aragoneses mantuvieron la calma con el mayor empaque de su rival para asestar el golpe definitivo con un parcial final que despegó el electrónico hasta el 25-22.