Gloria. La Europa League huele a gloria. Caer eliminado de la máxima competición continental (la Champions League) fue sin duda un golpe duro para todos los colchoneros, pero el Atlético de Madrid no iba a menospreciar la Europa League ni mucho menos.

En frente tenía al Olympique de Marsella, sobre el papel inferior, pero con las mismas ganas o más de alzar el trofeo europeo. Y es que no es para menos, ya que de ganarla tendrían también el premio de jugar la Champions la próxima temporada.
Los de Francia salieron enchufados. En los primeros minutos llegaron varias veces a puerta y la primera de ellas estuvo a punto de convertirse en gol. Pero el Atleti es el Atleti, un equipo que a veces gana más por corazón que por fútbol, como se ha demostrado en el día de hoy. Antoine Griezmann, el héroe rojiblanco una vez más en el partido de hoy, supo aprovechar un error del equipo francés y anotó el primero para los suyos. El gol significó el alivio para los colchoneros, y no solo eso, también frenó al conjunto de Marsella que estaba siendo superior. Eso más sumado a la lesión de su jugador estrella, el atacante Payet, fueron dos golpes difíciles de afrontar para los galos.

El partido siguió sin un claro dominador del juego y la segunda parte sería más de lo mismo. Poca intensidad, pero Antoine Griezmann, mediante un gol fabricado entre Koke y él, quiso dejar claro que las finales no se juegan,  las finales se ganan.

Un segundo gol que practicamente senteciaba el encuentro. Aún dio tiempo a que en los últimos minutos anotase el eterno capitán. Gabi, quien es posible que haya ganado su último título con el conjunto madrileño, cruzó el cuero en el área que llegó hasta la red. También dio tiempo a que Fernando Torres saltara al terreno de juego a disfrutar de sus últimos minutos como jugador del Atlético del Madrid. Y vaya forma de despedirse, ganando su primer título con el equipo de su corazón...

Si el Atleti estaba estaba viviendo un sueño, el Marsella estaba en una pesadilla... No era de buen gusto perder 3-0 en una final europea y en tu propio país. Terminó el partido y los españoles ya pudieron presumir oficialmente de tener su tercera Europa League en el palmarés. El capitán Gabi y la leyenda Torres alzaron el trofeo al cielo.