Mark Williams, campeón del mundo de snooker en 2000 y 2003, se coronó anoche en el Crucible Theatre por tercera vez al derrotar a John Higgins en una magnífica final por 15-17.

La gran final, que enfrentaba a dos de los miembros de honor de la promoción del 92, comenzó el pasado domingo día 6 de mayo y conoció a su ganador ayer lunes día 7.


Mark Williams mostró su cartas desde el principio y pese a que su semifinal se había alargado la noche anterior fue capaz de completar la primera mini sesión con un 4-0. En el primer frame empezó con un break de 37 puntos. Pese a que Higgins tuvo la oportunidad de darle la vuelta no lo aprovechó (tan solo llegó a 23 puntos) y finalmente el galés consiguió cerrarlo a su favor. En el segundo Willo la primera gran batalla táctica de la partida y en el tercero tras varios intentos de ataque fallidos por parte de ambos contendientes Williams sumó un break decisivo de 42 puntos.  Justo antes del descanso llegó la primera media centena de la partida, Higgins sumó 55 puntos, pero un inoportuno fallo permitió a Mark Williams darle la vuelta.

Una centena (119) permitía a John Higgins estrenar su marcador en el quinto frame pero Williams repondió con un break de 95 puntos para poner el 1-5 en el marcador. El escocés terminó la sesión con dos medias centenas más (52,59) que le permitieron acercarse a tan solo dos frames de diferencia (3-5)

La segunda sesión empezó con un break de 72 puntos para Mark Williams que ponía el 3-6 mientras que Higgins respondió con una media centena (51) y una centena (127) para situarse 5-6. Antes del descanso Williams consiguió el 5-7 gracias a su buen hacer en el juego defensivo.

Tras el descanso Higgins ponía el empate a 7 sumando un break de 56 puntos y una nueva centena (117) a la que Williams respondió con un 118 en el decimoquinto frame para ponerse de nuevo por delante. En el decimosexto parecía que Higgins podía igualar de nuevo la partida pero cuando llevaba 35 puntos de break, un fallo permitió a Williams sumar 64 puntos y ponerse con ventaja de 7-9. La sesión terminó con un nuevo frame en la cuenta del jugador galés. Tras un primer ataque del que solo pudo sacar 16 puntos, una falta cometida le dio 7 puntos a Higgins y la oportunidad de atacar, sin embargo el escocés no fue lo preciso que necesitaba en ese momento y Williams se aprovechó de ello para aumentar su ventaja a 7-10.

Un fluke permitió a Mark Williams iniciar la tercera sesión con un break de 61 puntos que le daba el 7-11. El galés completó una media sesión espectacular con breaks de 56, 69, 56 y 52 sin apenas dar opción a John Higgins a entrar en la mesa para llegar al descanso con una importante ventaja de 7-14.

Tras el descanso Higgins mostró una gran determinación y sumó tres frames consecutivos con breaks de 67, 72 y 80, este último en un intento de alcanzar su primer break máximo en el Campeonato del Mundo. En el último frame de la sesión Mark Williams reaccionó y puso el 10-15 en el marcador al aprovechar dos errores importantes de Higgins para sumar un total de 84 puntos.

La sesión definitiva, la que iba a decidir el nombre del sucesor de Mark Selby como campeón del mundo, empezaba con todo a favor para que Mark Williams se hiciera con el título pero John Higgins no había dicho todavía, ni mucho menos, su última palabra. Muestra de ello es la centena (131) con la que el Mago de Wishaw inició una impresionante remontada que le llevó al empate a 15 con dos medias centenas más en su cuenta (67, 82) y una remontada magnífica en el frame número treinta después de que Williams sumará 47 puntos antes de cometer un fallo que Higgins aprovechó para sumar un break de 62 puntos para darle la vuelta.

Mark Williams volvió a ponerse por delante en el trigesimoprimer frame haciéndose con el control de la mesa tras una importante batalla táctica para sumar un total de 74 puntos que le dieron el 15-16. El 15-17 llegó con una centena (100) pero Williams desaprovechó su primera oportunidad de cerrar la partida en el siguiente frame cuando un terrible fallo del jugador de Ebbw Vale cuando contaba con una ventaja prácticamente definitiva de 63 puntos. Higgins completó un magnífico break de 65 bajo una gran presión, para limpiar la mesa y poner el 16-17.

Williams no perdonó una segunda oportunidad y un break de 69 puntos le coronaba como Campeón del Mundo por tercera vez en su carrera, culminando un gran campeonato que tuvo como desenlace una preciosa final entre dos grandes leyendas del snooker y un más que digno campeón.