Pernell-Karl Sylvester "P. K." Subban es más que un jugador de la NHL. Sus esfuerzos fuera del hielo por llevar a cabo buenas acciones le han llevado a convertirse uno de los jugadores más conocidos, a pesar de que sus actuaciones estrictamente deportivas, no sean de las más destacadas en la actual liga americana.
El defensa seleccionado en el pick núassssmero 43 del Draft del 2007 cosecha 377 puntos (89 goles) en 582 encuentros disputados entre 14 temporadas activo, pasando por Belleville Bulls y Hamilton Bulldogs, y ya en la NHL ha jugado para los Montreal Canadiens y actualmente juega en los Nashville Predators. Ha sido incluido en dos ocasiones en el primer equipo de estrellas y una vez en el segundo, ganador del Trofeo Norris 2013 al mejor defensa y finalista de este premio el año pasado. Además, fue finalista del King Clancy Memorial Trophy, reconocimiento que se le otorga a un jugador por sus contribuciones humanitarias.

Subban, todo un líder dentro y fuera de la pista

Y es por esto último por lo que más se le conoce a Subban. Su enorme compasión le ha llevado a donar 10 millones de dólares al Hospital Infantil de Montreal en 2015, visitó Haití cuando ocurrió el terremoto devastador en 2010 e inició el programa BlueLine Buddies, en el que un miembro del Departamento de Policía de Nashville acude junto a un mentor o representante de alguna organización local con un niño desfavorecido a un partido. Subban está con el grupo antes y después del enfrentamiento en cuestión.
Su carisma y pasión con la que juega y compite hace que sea la máxima representación en el hockey hielo actual de todos los jugadores de raza negra que quieran ser futuras estrellas de la NHL, donde predominan sobre todo jugadores blancos. De hecho, es el segundo jugador de color que ha protagonizado la portada del videojuego de EA Sports de la NHL.

Subban autografiando la camiseta de un fan con sus dos equipos | Foto: The Canadian Press 
Subban autografiando la camiseta de un fan con sus dos equipos | Foto: The Canadian Press
Entre sus acciones más resonadas destaca el día que llegó a los Predators tras su traspaso cuando en el Tootsie’s Bar de Nashville cantó en el escenario el Folsom Prison Blues de Johnny Cash. Con anterioridad, en los Canadiens se vistió de guardia de seguridad del equipo, con barba y peluca falsa para sorprender a los más pequeños, a quienes además no rechaza a ni uno solo un autógrafo  o una fotografía. Para él, sus fans deben ser lo primero.
También destacó la grata acción que tuvo con un amigo de confianza de Terry Crisp, el antiguo analista de transmisiones de Nashville y ex entrenador de los Tampa Bay Lightning. La hija de su amigo, quien se encuentra en silla de ruedas, tenía la ilusión de conocer a Subban, y este le dio una sorpresa cuando se encontraban en una habitación el equipo completo esperándola, ovacionando a la chica y dando un discurso tanto Subban como el entrenador de los Predators Peter Laviolette.
Su influencia además se extiende a la televisión. Ha sido invitado como analista en la NBC y ha participado incluso en programa de entrevistas, como The Daily Show con Trevor Noah. Es más, muchos profesionales coinciden en que por su estilo y personalidad, podrá tener un futuro garantizado en la televisión después de que finalice su carrera deportiva.
Sin duda, el defensa de los Predators P.K. Subban es más que un jugador de la NHL. Contribuye indirectamente al crecimiento y mejora de la liga con sus contribuciones humanitarias fuera del hielo, todo un ejemplo a seguir para las futuras estrellas del hockey que sueñen con llegar a lo más alto, sobre todo a las jóvenes promesas de raza negra que persigan el gran objetivo de aterrizar en una liga donde predominan blancos, y romper poco a poco con el estereotipo.