Los ex The Shield Dean Ambrose y Seth Rollins se enfrentaron en TLC 2018 para definir el futuro del Campeonato Intercotinental a favor de Ambrose, quien asume su tercer legado con dicho cinturón. Por su parte, el Main Event de este PPV celebrado en el SAP Center de San José lo protagonizó Asuka con su victoria sobre Charlotte Flair y Becky Lynch en un Tables, Ladders and Chairs Match.

El momento tenso del combate por el título Intercontinental llegaría con el gesto de Dean Ambrose con el puño como en los mejores momentos del stable formado tras su ascenso de NXT. Sin embargo, Seth Rollins no caería y golpearía al luchador, pasando a dominar el encuentro a pesar de los intentos de Ambrose de llevar el control. 

En un descuido, Ambrose toma la delantera y busca robarle el "pisotón" a Rollins, pero lo coloca en mala posición y Rollins prosigue en su camino hacia la victoria. Sin embargo, otro descuido de Seth terminaría en el característico DDT de Ambrose y le costaría el título Intercontinental.

En el combate estelar, las tres superestrellas de SmackDown usaron todo lo que tuvieron a su alcance para dañar a sus oponentes. El objetivo para obtener la victoria era usar una escalera para trepar por ella y conseguir el título, sustentado en la parte superior central del ring. 

En los instantes finales, después de más de 15 minutos de auténtica locura, Ronda Rousey decidió intervenir y vengarse de Charlotte Flair y Becky Lynch, quienes estaban luchando por hacerse con la correa en lo alto de una escalera. Rousey, quien retuvo el Campeonato de mujeres de Raw la misma noche ante Nia Jax, solo tuvo que empujar levemente para deshacerse de ellas. Asuka aprovechó ese momento para subir por otra escalera y hacerse con su primer título en el roster principal de WWE.