Por tercer año consecutivo los New England Patriots alcanzaban la Super Bowl y, tras perder en la edición anterior ante los Philadelphia Eagles, esta ocasión no iban a desaprovecharla para conseguir el ya su sexto anillo, todos ellos en el siglo actual (2002, 2004, 2005, 2015, 2017 y 2019). La dinastía de Bill Belichik y Tom Brady ha permanecido esta temporada más activa que nunca a pesar de que, como viene siendo habitual, nadie apostaba por ellos.

Su sexto Lombardi llegó tras un partido muy cerrado con Los Ángeles Rams, pero no de puntos sino en bagaje defensivo y definido por un único touchdown que llegó en el último cuarto. El marcador final fue de 13-3 para los de Boston, dejando a un solo paso a los Rams de la gloria, la cual llevan persiguiendo muy bien con un grupo joven en los últimos años a las órdenes de Sean McVay. Pero el segundo anillo para el equipo angelino tendrá que seguir esperando, tal y como llevan haciendo desde 1999.

La defensa de los Rams tenía las de ganar, pero no supieron contener durante los 60 minutos de partido al ataque comandado por el incansable Tom Brady (262 yardas en 21/35). Supieron aguantar de forma excepcional durante los tres primeros cuartos, pero en el último permitieron los 10 puntos determinantes para un nuevo título de los Patriots, mientras que su ofensiva se mostraba nula, terminando Jared Goff con 229 yardas en 19/38 lanzamientos, y tan solo 62 yardas de carrera.

El MVP no fue para Brady, sino que resultó ser para Julian Edelman, el principal desatascador del ataque de New England que finalizó con 141 yardas en 10 recepciones, en los momentos más importantes. Rob Gronkowski, a pesar de su mala temporada también fue crucial con 6 recepciones y 87 yardas de ganancia, así como el juego terrestre que se repartieron entre el rookie Sony Michel (94 en 18 acarreos) y Rex Burkhead (43).

Sin embargo, el encuentro no empezó bien para los Patriots. En el primer drive colocaron el balón en la yarda 34 del campo contrario, pero Brady se topó con las manos de Cory Littleton cuando buscaba a Chris Hogan. Además, tras retomar la posesión el ataque que dirige Josh McDaniels permaneció en cero puntos, a pesar de que el balón avanzó hasta la 28. A Stephen Gostkowski los nervios les volvió a lastrar un intento de field goal.

Aún así, el marcador se mantuvo en blanco mientras Goff no encontraba forma de rebasar terceros downs, ninguno de los 6 que intentó en la primera parte, ni el muy posiblemente lesionado Todd Gurley (35 yardas en 10 intentos) ni el refuerzo de C.J. Anderson (22) consiguieron grandes jugadas de carrera para desequilibrar a la defensa rival.

De esta forma los Rams se vieron obligados a despejar el balón hasta en 7 ocasiones, mientras que los Patriots, aunque no tenían mucho mejor balance en terceras oportunidades (2/7), consiguieron el triple de yardas ganadas y ostentar la posesión durante el doble de tiempo que su rival. Esto facilitó al menos tres puntos en el segundo cuarto, tras un escueto drive de 39 yardas con 7 jugadas que esta vez sí culminó Gostkowski desde la yarda 42.

Los Patriots tuvieron la oportunidad de incrementar la distancia antes del descanso, pero siguieron nulos cuando se aproximaban a las mediaciones de la redzone. En esta ocasión en la yarda 32 de los Rams se jugaron un 4&1 en el que Brady no logró completar con Gronkowski.

Después del show del descanso de la Super Bowl, todos los aficionados querrían que las ofensivas dejaran de errar y empezaran a ir sumando puntos. Pero no fue así y el tercer cuarto siguió la línea de la primera mitad.

Al poco tiempo de iniciarse la segunda parte Patrick Chung tuvo que abandonar el juego por lesionarse gravemente el brazo tras recibir un duro impacto de casco. Este severo golpe que recibía la defensa de los Patriots les iba a desconcertar y poco a poco Goff comenzó a soltar su brazo para conseguir empatar el partido. En 10 jugadas progresaron 42 yardas con dos recepciones vitales de Brandin Cooks (fue el mejor de su equipo con 120 yardas en 8 lanzamientos recibidos) y Robert Woods (terminó con 70 yardas), aunque finalmente se toparon con un nuevo sack, este por parte de Hightower. Obligó salir a Zuerlein para que consiguiera un tiro de campo de 53 yardas y el 3-3. 

Aaron Donald, Ndomukong Suh y compañía lideraban una de las mejores líneas defensivas de la temporada, pero en esta ocasión se chocaron con la línea ofensiva desconocida de los Patriots aunque hizo su trabajo de forma sobresaliente. No permitieron que el mejor jugador defensivo del año, Donald, alcanzara a Brady en ninguna ocasión, solo lo logró una vez John Franklin, mientras que para colmo, el front-seven de Boston totalizó 4 sacks a Jared Goff.

Así, Brady tenía tiempo para pensar y los running backs encontraban espacios para correr y desahogar al ataque bien cubierto por Aqib Talib y Marcus Peters, los cornerbacks que resultaron ser una pesadilla para Cordarrelle Patterson, James White o Chris Hogan, inoperantes durante el encuentro.

Sin embargo, a mediados del ya último cuarto apareció el mejor tight end de los últimos años, Gronkowski, con una recepción de 29 yardas y que puso el balón en la yarda 2, desde donde Sony Michel no perdonó para lograr el primer y único touchdown de esta Super Bowl.

Los Rams trataron de dar respuesta de inmediato, y no lo hicieron nada mal, pero les faltó rematar. Con 5 jugadas se posicionaron en la 27 de los Patriots y, después, Goff envió hacia Cooks quien corría ya a la altura de la línea de gol, pero se le escurrió el balón entre los brazos mientras era bien cubierto por Stephon Gilmore. Una acción muy parecida trató de conectar Goff de nuevo con Cooks en la siguiente jugada por la banda derecha, pero esta vez Gilmore estuvo más rápido y logró interceptar en la yarda 4.

Los Patriots, maestros de gestionar el reloj, se sumergían en los últimos 4 minutos con el balón en su posesión, ganando el partido y con la defensa rival casi ya con la lengua por fuera, a pesar de que solo habían permitido 10 puntos. La constancia, el trabajo y el golpe a golpe que lograba la ofensiva de los Patriots se remendó en este último drive, donde la defensa de los Rams no supo contener ni a Michel con un acarreo de hasta 26 yardas, ni a Burkhead tres jugadas después con la misma cantidad de yardas avanzadas. Ya en field goal range, Gostkowski terminaba de matar el partido sumando un nuevo field goal, desde la 41.

Estando ya a dos anotaciones los Rams pretendieron una última intentona, y se movieron rápido para agotar poco más de un minuto y facilitar a Zuerlein una posición decente para buscar los tres puntos y, a la desesperada, tratar de recuperar el balón en el posterior kickoff y tener una última de oportunidad de, al menos, empatar con un touchdown largo. Ese era el objetivo, el sueño de los angelinos, pero se desmoronó cuando el kicker falló el intento yéndose el balón hacia la izquierda de los palos.