Durante uno de los últimos programas de Monday Night Raw, Bobby Lashley venció a Seth Rollins y Dean Ambrose y se llevó la correa Intercontinental. Ninguno de los tres partía como favorito, debido a sus características singulares y el buen estado de forma por el que pasan en la actualidad.


Sin embargo, un elemento externo decantó la balanza para The All Mighty, y es que Lio Rush intervino en los instantes finales para deslizar la cuerda superior y hacer caer al ringside a Seth Rollins, justo cuando se disponía a aplicar su Curb Stomp sobre Dean Ambrose. Lashley aprovechó el momento y aplicó el Spear sobre The Lunatic Fringe para conseguir la victoria por la cuenta de tres y arrebatarle el título.