Super Bowl LX - La defensa de Seattle cobra la revancha ante los Patriots para lograr su segundo anillo de la historia - Historia Deportiva

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HISTORIA DEPORTIVA

9 de febrero de 2026

Super Bowl LX - La defensa de Seattle cobra la revancha ante los Patriots para lograr su segundo anillo de la historia

La defensa de los Seattle Seahawks estuvo pletórica un partido más de esta temporada NFL 2025-26, y se impusieron con creces a los New England Patriots que no tuvieron opción alguna en la lucha por la Super Bowl LX. De esta forma, la franquicia de Washington se tomó la revancha de la Super Bowl XLIX de 2015 donde sufrieron la durísima derrota con la intercepción de Malcolm Butler, y consiguieron a su vez el que es apenas el segundo Vince Lombardi de la historia de la franquicia (2014 y 2026).


Una Super Bowl y una temporada sorprendente y que ha contado muchas historias singulares y de redención. El gran caso es la de su quarterback Sam Darnold, jugador sin sitio titular en la liga y que se revalorizó en 2024 en Minnesota y ahora, después de haber visitado hasta cinco equipos diferentes en ocho temporadas, le llega la máxima gloria de un jugador de NFL. Un anillo que también consigue curiosamente el suplente Drew Lock, y veteranos como Uchenna Nwosu, DeMarcus Lawrence en su primer año que disputaba fuera de Dallas, o Cooper Kupp, para quien supone su segundo título sumado al de 2022 con los Rams, Super Bowl de la cual fue incluso MVP.



Un trofeo de mejor jugador del partido, el The Pete Rozelle Trophy, que se lo llevó un running back por primera vez desde 1998, cuando lo logró Terrell Davis con Denver. Fue para Kenneth Walker III, quien resultaría el único jugador más desequilibrante en los ataques del partido, teniendo 27 acarreos para 135 yardas terrestres.


Y es que como ya hemos dicho, iba a ser un encuentro absolutamente dominado por la joven defensa forjada desde el Draft de los Seahawks, maniatando al sophomore Drake Maye (27/43 completados, 295 yardas) y compañía. Dos grandes pases para el tight end AJ Barner (15 yardas) y Cooper Kupp (23 yardas), llevaron a sacar con todo a la ofensiva de Seattle que sin embargo puntuaban con field goal de 33 yardas del infalible kicker Jason Myers, quien resonaría incluso a posteriori para MVP por atinar las cinco patadas que tuvo.



Un sack de Derick Hall y la presión del pocket en general obligaría al despeje en la primera serie de Patriots. Algo que se repetiría por toda una primera parte donde apenas generarían 50 yardas de avance y unos cuatro primeros downs ganados simplemente. Por ejemplo, el cornerback Devon Witherspoon sería el que pondría punto y final al siguiente drive de New England con sack en tercer down. Y el siguiente sería con una captura de Rylie Mills. Los Seahawks terminarían con seis sacks.


No obstante, la defensa de Patriots también estaba siendo muy seria. Por lo que Seattle solo era capaz de encontrar situaciones para goles de campo, y con dos grandes jugadas de Kenneth Walker III garantizaron una patada de 39 yardas. Myers sumaría la tercera previo al descanso para poner un corto marcador de 9-0 antes de disfrutar con Bad Bunny en el Halftime Show.



En la segunda parte, Seattle salió con buen ritmo ofensivo mientras que Patriots continuaba sin ideas. Aparecieron recepciones de Rashid Shaheed y del flamante Offensive Player of the Year, Jaxon Smith-Njigba, para conseguir poner el 12-0 con otro tiro de campo. El tercer cuarto volaba a base de despejes de ambos equipos, pero antes de pasar al último periodo, otro sack de Derick Hall sobre Maye le haría soltar el ovoide, y el fumble lo recuperaba el sophomore DT Byron Murphy II. Un golpe tremendamente duro para los hombres de Mike Vrabel que además lograban transformar los de Seattle en touchdown, encontrando Darnold (202 yardas, 19/38 completados) a un desmarcado AJ Barner para una anotación de 16 yardas que parecía un tanto sentenciable por como estaba siendo el partido (19-0).


El ataque de los Patriots seguía inoperante. Apenas quisieron correr en trece jugadas con Rhamondre Stevenson y TreVeyon Henderson por sumar simplemente 42 yardas en todas esas acciones, y por aire Maye ni tenía tiempo ni opciones para hacer despegar su hombro maltrecho del que se había recuperado esta semana, y sus dos principales armas en la temporada, Stefon Diggs y Kayshon Boutte, se vieron irrelevantes. 



Finalmente, dos extraordinarios pases de Maye con Mack Hollins al fin hicieron despertar a New England tras el touchdown de Barner. Primero conectaba con el receptor por 24 yardas e inmediatamente después lanzaba profundo hacia la endzone y Hollins recibía por 35 yardas para anotar el 19-7. Y la defensa conseguía un rápido tres y fuera. De repente, había un pequeño atisbo de posible remontada estando sumergidos ya en la recta final de esta Super Bowl.


Sin embargo, los Pats estaban obligados a arriesgar, y al final la inexperiencia de Maye golpeó a favor de los entrenados por el joven Mike Macdonald. Patriots movía cadenas pero un mal pase largo hacia Kyle Williams del egresado de North Carolina se quedaba atrás y era interceptado por Julian Love.



Ya el tiempo empezaba a beneficiar a Seattle y el running back Walker III ganaba unos primeros downs que empezaban a ser clavos en el ataúd de los Patriots. Después de la intercepción, Myers sumaba otro tiro de campo (22-7), y ya dentro de los últimos cinco minutos, otro error de Maye ponía punto y final a este juego. Nwosu retornaba un aparente fumble que finalmente contabilizó como intercepción y lo devolvía hasta la endzone en solitario por 45 yardas para touchdown y fiesta de todos los aficionados de Seattle sobre el Levi's Stadium de San Francisco (29-7).


No le quedaba otra a New England evidentemente que jugar y competir hasta el último segundo, aunque fuera inservible. Y consiguieron maquillar con un touchdown por aire de Rhamondre Stevenson de siete yardas, viéndose impulsados por un catch profundo de 26 yardas de Diggs (29-13). Sin extra de dos, los Patriots ya no podrían hacer mucho más a unos dos minutos del término y el séptimo anillo para los de Massachusetts tendrá aún que esperar, aunque realmente esta Super Bowl ha sido todo un regalo para un equipo que estaba en plena reconstrucción hace apenas un año.