Emocionante segundo partido que nos dejó las Stanley Cup Finals 2019 en el TD Garden. Los St. Louis Blues vencieron en la primera prórroga después de empatar a dos goles en el tiempo reglamentario, y robaron así un punto en Boston antes de que la serie se traslade hacia Missouri para la disputa de los encuentros tercero y cuarto. Este triunfo de los Blues supone el primero de la franquicia en su historia en unas Finales, pues acumulan un récord negativo de 1-13.

El primer tercio fue de infarto y acaparó todos los goles que iban a darse hasta el tiempo extra. a los cinco minutos, Charlie Coyle inauguró el marcador en power-play, pero los Blues responderían en el minuto 9:37 de juego por medio de Robert Bortuzzo. No obstante, no pasarían ni 40 segundos cuando Joakim Nordstrom volvería a adelantar a sus Bruins, aunque la estrella de Missouri, Vladimir Tarasenko, reestableció el empate a cinco minutos del segundo tiempo, con su 10º gol en estos Playoffs.

Desde entonces, tanto el segundo como el tercer periodo se mantuvieron en blanco. Pero fueron los dirigidos por Craig Berube los que llevarían la voz cantante, minando la portería de Tuuka Rask quien, sin embargo, estuvo imperial deteniendo 34 de los 37 lanzamientos que efectuaron los Blues. El equipo local se veía superado y solo pudo disparar en 23 ocasiones a la portería de Jordan Binnington, quien se creció en los últimos minutos para evitar que David Pastrnak o Partrice Bergeron rompieran la igualdad antes del tiempo extra. Los de St. Louis tuvieron múltiples oportunidades de hacerlo, pero finalmente fue inevitable llegar a la prolongación.

El dominio de la franquicia de Missouri permaneció durante la prórroga y eso obtendría su fruto. En el minuto 3:51, un trallazo de Carl Gunnarsson desde la línea azul hacia la escuadra derecha de Rask sería imparable de alcanzar para el portero finlandés y, este primer gol en Playoffs del defensa sueco de los Blues empataría la eliminatoria, antes de viajar al Enterprise Center.