El inglés Lewis Hamilton (Mercedes) logró su octava victoria del año en Hungría, donde además amplió a 7 su propio récord de triunfos, y se marchará de vacaciones apuntando a su sexto título Mundial de Fórmula 1. Además, se situó a 10 de la plusmarca absoluta de triunfos (91) del alemán Michael Schumacher.

Hamilton no se dejó inquietar por la primera pole que logró el holandés Max Verstappen (Red Bull), gran animador del campeonato. El británico lidera el campeonato con 250 puntos, 62 más que su compañero finés Valtteri Bottas y con 69 sobre Verstappen, que se ha anotado las dos únicas pruebas que dejaron de ganar los Mercedes: Austria y Alemania.

Verstappen lideró la mayor parte de la carrera, hasta que los ingeniero de Mercedes hicieron de las suyas: en las últimas diez vueltas, tomaron la decisión de hacer parar a Hamilton y cambiar los neúmaticos, calculando si el ritmo que obtendría le daría para adelantar al holandés. Y así fue. Hamilton logró rebasar con facilidad en las últimas vueltas, viendo como además los neumáticos de Verstappen no daban para más, e incluso, ya con la batalla perdido, tuvo que parar en boxes para poder acabar la carrera. Bottas tocó su alerón en las primeras curvas y tuvo que pisar boxes antes de tiempo, para solo ser octavo.

El alemán Sebastian Vettel (Ferrari) fue tercero en el circuito de las afueras de Budapest; donde el español Carlos Sainz (McLaren) acabó quinto y repitió el mejor puesto del año, logrado siete días antes en Hockenheim. Batalló y defendió hasta el final por defender dicha posición ante el Red Bull, coche mejor que el suyo, de Pierre Gasly.

El talentoso piloto madrileño se confirmó como el mejor de entre el resto, "the best of the rest", y es séptimo en la general, con 58 puntos, liderando el "otro Mundial": clasificación figurada reservada a los que no militan en las tres escuderías con opciones al podio en la actual F1. Es más, los resultados de Sainz han reafirmado en el cuarto puesto del Mundial de constructores a su escudería, McLaren. FUENTE