El PPV Hell in a Cell trajo consigo a dos nuevos campeones, ambos en el lado femenino. Charlotte Flair batió a Bayley en la lucha por el cinturón femenino de SmackDown, mientras que The Kabuki Warriors (Asuka y Kairi Sane) asaltaron a los títulos por pareja.

Charlotte logró su décimo reinado tras un gran combate en el que salió decidida a quitar el cinturón a Bayley. La californiana intentó quitar fuerza de sus piernas a la "Reina", pero Charlotte supo sufrir y capitalizar los errores de su rival. La campeona buscó una cuenta agarrándose en las cuerdas, el árbitro lo evitó y cuando Bayley protestó, Charlotte la llevó al suelo y allí conectó la Figura 8 para lograr el triunfo.

Por su parte, The Kabuki Warriors obtuvieron los campeonatos femeninos por parejas de WWE tras vencer a Alexa Bliss y Nikki Cross. El parejo encuentro acabó cuando Asuka y Nikki Cross se encontraban en el ring mientras sus compañeras estaban en el suelo de ringside. La japonesa sorprendió a su rival con un Green Mist y aplicó un rapido roll up que le dio la victoria por pinfall, y pusieron final al reinado anterior en 61 días.