Todo el deporte mundial está de luto esta semana por la repentina muerte que sufrió la leyenda de Kobe Bryant. La estrella baloncestística falleció el pasado domingo 26 de enero a los 41 años en un acciedente de helicóptero en Calabasas (California), cuando viajaba además con 8 personas más, incluida su querida hija Gianna Bryant de 13 años, que también mostraba tener buenos dotes para el baloncesto. El helicóptero perdió el control a causa probablemente de la niebla y se estrelló, provocándose una explosión y un incendio mortal.

Kobe, como todo el mundo sabe, se inmortalizará como un atleta conocido y destacado mundialmente y que ha trascendido en el actual juego de la NBA, en el showtime, las individualidades y las acciones ganadoras de los últimos segundos. Era querido por todos, especialmente por la nación de Los Ángeles Lakers quienes tardarán mucho tiempo en recomponerse de esta durísima noticia.

Con la franquicia angelina desde 1996 ha conquistado 5 anillos (2000, 2001, 2002, 2009 y 2010) y con la selección estadounidense consiguió dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos, en dos finales disputadas ante España, en Pekín 2008 y en Londres 2012.

No hace falta describir su larga e histórica trayectoria, con actuaciones y jugadas apasionantes que nos han maravillado a todo el mundo alguna vez, como los 81 puntos que consiguió ante Toronto Raptors en 2006, la segunda puntuación más alta de la historia de un jugador en un partido, tras el 100 de Wilt Chamberlain. 

Llegó a un equipo ganador donde convivió con Shaquille O'Neal y consiguió tres títulos consecutivos. Después, forjó un nuevo equipo ganador, con Pau Gasol como principal y favorito compañero, y hace ya una década logró ponerse dos anillos seguidos más.

En 2008 fue MVP, y en las Finales del 2009 y 2010 fue el mejor. Disfrutó en 18 ocasiones del All-Star, en 1998 y sin parar desde el 2000 hasta 2016, siendo MVP también cuatro veces. Venció en el concurso de mates de 1997, ha entrado en múltiples ocasiones en los mejores quintetos de la NBA, es el líder histórico de los Lakers en puntos y el cuarto máximo anotador de toda la liga de siempre, con 33.643, siendo rebasado por LeBron James hace unos días, quien sin duda asumirá su legado.

Y, por supuesto, este año le tocaba e incurrirá en el Hall of Fame al chico que reavivó la NBA y tomó el relevo desde la retirada de Michael Jordan.