Desde la caída de la Unión Soviética, ningún ruso había ganado la Copa del Mundo hasta ahora, gracias al esquiador Alexander Bolshunov. Para encontrar la última vez que un ruso ganó la Copa del Mundo hay que remontarse a 1983 con Alexander Zavyalov.

Fue seguido en la clasificación general por cuatro noruegos (Johannes Høsflot Klæbo, Pal Golberg, Simen Hegstad Krüger y Sjur Røthe), mientras que Iivo Niskanen, sexto en la clasificación, acabó a mil puntos de distancia. 

Solo Klæbo, ganador de las dos Copas del Mundo anteriores, matemáticamente podría haberlo derrotado de haberse disputado las pruebas restantes que no lo harán por el coronavirus, pero termina a 495 puntos del ruso. Bolshunov consiguió 9 victorias durante la temporada, y subió ocho veces más al podio, 6 como tercero y dos como segundo.

Al ruso se le resistía el oro en las grandes pruebas, ya que ha sido cuatro veces subcampeón del mundo y en Juegos Olímpicos ha coleccionado tres platas  un bronce. Le había faltado un poco de perspicacia táctica hasta ahora, la capacidad de saber leer las carreras y poder moverse astutamente en el momento adecuado, como lo demostró en los 50 km del Campeonato Mundial de Seefeld. FUENTE

WIKIPEDIA