En el año del 80 aniversario de una de las franquicias más mediáticas e históricas de la NBA, na fundadora de la liga, y 53 años después de una eterna sequía, los New York Knicks son campeones. Es el tercer anillo para la franquicia de La Gran Manzana (1970, 1973, 2026), y a la tercera fue la vencida, después de perder dos finales en los 90 (1994, 1999), la última justo con su rival de este año, los San Antonio Spurs, quienes jugaban por séptima ocasión por el título. Unos Knicks que se convierten además en el primer equipo en conseguir un doblete, de Copa NBA y de liga. A su vez, obtuvimos el octavo campeón diferente en las últimas ocho temporadas, algo totalmente inédito en la historia de la NBA.
Unos Playoffs 2026 históricos donde los Knicks nos regalaron la segunda racha de victorias más larga de la historia, y con un 4-1 final terminaron de batir a unos Spurs que prometen dar guerra durante muchos años con su equipo tremendamente joven y talentoso. Tras cinco batallas tremendamente igualadas, y dos remontadas increíbles en los dos últimos juegos, New York alzó el Larry O'Brien con un grupo que curiosamente ya se había unido para campeonar también en NCAA anteriormente, con la universidad de Villanova en 2016: Jalen Brunson, Josh Hart y Mikal Bridges. Brunson marchó de Dallas Mavericks y se convirtió en una auténtica estrella de la liga con los Knicks, como demuestra además su más que merecido premio de MVP de las Finales. Karl-Anthony Towns dejó Minnesota para ser otro ex-jugador de los Timberwolves que se hace campeón, como Andrew Wiggins, más antiguamente, Kevin Garnett y Kevin Love. Y O.G. Anunoby se coloca su segundo anillo tras el logrado en 2019 con Toronto, equipo de donde salió en 2023, cuando se terminaba de forjar esta gran plantilla que ya es campeona de la NBA.
En el quinto enfrentamiento, en Texas, una vez más los Spurs comenzaban con mejor pie el partido. Con mayor acierto, efectuaban un parcial de 14-3 para tomar las primeras distancias, 8-18, con 7 puntos de Dylan Harper (25+5+4) y seis de Victor Wembanyama (19+14+2+5 tapones). Guión habitual que se ha repetido en todos los partidos de estas finales. Y tras el primer cuarto, San Antonio volvía a liderar el marcador por dobles dígitos, 13-23.
En el segundo periodo siguió el mismo ritmo de partido. Aprovechando en la recta final, un 2+1 por una falta flagrante de De'Aaron Fox, aportaba tres puntos Josh Hart (13+11), posesión de los Knicks y canasta posterior de Mikal Bridges (14 puntos) para que los Knicks pudieran acercarse (37-40). Al descanso, la maquinaria Brunson ya atesoraba 16 puntos.
La segunda parte (37-42) no pudo empezar peor para los de Mike Brown, con la cuarta falta en el contador de Karl-Anthony Towns (solo 2 puntos, y capturó 10 rebotes). Ningún punto estaba aportando además el banquillo de los Knicks y con nuevas rachas los Spurs seguían abriendo camino en el marcador (55-70). Más tarde, con dos acciones de tres y las primeras canastas de suplentes de los Knicks, como Landry Shamet o Mitchell Robinson, volvieron a hacer la lapa, 65-72.
Y aparecerían de nuevo los fantasmas sobre San Antonio, de la mano de quién sino, del jugón de Jalen Brunson con una consecución de pérdidas de balones de los Spurs y sus habituales canastas imposibles hasta la bocina. Consiguió empatar a 83-83 con un parcial de 10-0 íntegro anotado por el base, a menos de cinco minutos del final. Después, sacando una falta de tres a Devin Vassell (12+7), los Knicks lograban ponerse por delante, 86-85. Y un tapón ilegal de Wemby sobre Anunoby (11+8) terminaba por confirmar otro apagón desastroso de los Spurs en ataque (88-85), en un partido que parecía nuevamente abocarnos a una sexta batalla.
Con menos de dos minutos por jugar, Towns era eliminado por faltas. Harper iba a lograr el empate y tendría un contraataque para reestablecerlo, pero fallaba la bandeja en el 90-88. Hart desde la línea de tiro libre, pondría el 91-88 a 26 segundos del final, errando el segundo lanzamiento pero capturando el rebote vital Mitchell Robinson. Y tendrían que hacer falta rápida los Spurs, con lo que Anunoby sumaba el 92-88, fallando otro tiro libre. Con veinte segundos, triplaba Wembanyama pero fallaba, aunque el rebote era de inmediato cogido por Stephon Castle con el que mataba sobre el aro (92-90). En la posterior falta, Bridges tampoco atinaba los dos (93-90), y con 9 segundos, falta sobre Harper, y este fallaba caóticamente el primr tiro libre. El segundo lo lanzaba a fallar, pero Anunoby cerraba el rebote. Con el definitivo 94-90 en el marcador, los Spurs corrían en el último ataque, y ejecutaban un triple abierto a través de Wembanyama, quien no atinaba y los Knicks se llevaban la máxima gloria.
El máximo artífice de este equipo de New York, Jalen Brunson, un base de apenas 1.88 m de altura y que por ello no sería elegido hasta la 2ª Ronda del Draft de 2018. Realizó 15 puntos solo en el último cuarto, y acabó con hasta 45 puntos en esta quinta noche, 3 rebotes, 3 asistencias y 2 robos. Un Brunson que además pudo celebrar este grandísimo éxito con su padre, Rick Brunson, asistente dentro del cuerpo técnico de los Knicks.






