"Un motor escondido" fue descubierto en la bicicleta de la belga Femke Van den Driessche, en el que es el primer caso de fraude tecnológico en el ciclismo de alto nivel, declaró el presidente UCI, Brian Cookson, durante el Mundial de 'ciclo-cross'

"Pensamos claramente que hubo fraude tecnológico, había un motor escondido", declaró Cookson en rueda de prensa.
La joven belga aseguró que la bicicleta no le pertenecía y que ignoraba la presencia de esta tecnología. "¡Esa no era mi bicicleta! Era la de un amigo, idéntica a la mía, pero terminó en mis manos después de una intervención de un mecánico", explicó Van den Driessche, entre lágrimas, en una entrevista con la televisión Sporza.
"Es la bicicleta de un amigo, que me la había comprado el año pasado. Es exactamente la misma que mi bicicleta actual. Este amigo fue a reconocer el recorrido el sábado antes de dejar la bicicleta en el camión. Un mecánico, pensando que se trataba de la mía, la ha limpiado y me la ha preparado para la carrera", explicó. "Este chico se entrena a veces conmigo y mis hermanos, pero ignoraba completamente que le había puesto un motor. No soy una tramposa", señaló la ciclista de 19 años.
"Me siento muy mal, soy consciente de que tengo un gran problema, pero no tengo miedo de la investigación, no hice nada malo", continuó, reconociendo que sabe que su carrera "puede que esté terminada" y que espera "una segunda oportunidad".
La bicicleta sospechosa fue descubierta el sábado, en la prueba junior del Mundial de ciclo-cross. En los últimos años habían circulado en el mundo del ciclismo innumerables rumores del conocido como "dopaje tecnológico", la utilización de motores eléctricos para mejorar el rendimiento de las bicicletas.
"Lo que hemos descubierto es un señal clara. A menudo hemos bromeado hablando de este dopaje mecánico, pero ahora sabemos que los corredores utilizan estos métodos y donde los utilizan", añadió Cookson.
La UCI había anunciado el sábado que abría una investigación sobre esta bicicleta. Había sido la propia Federación Belga de Ciclismo (RLVB) la que reveló que la bicicleta investigada era la de Van den Driessche, una de las favoritas en la prueba junior del Mundial.
"A todos los que quieren hacer trampas les mandamos ayer un mensaje claro. Vamos a atraparlos y a castigarlos porque nuestra tecnología para detectar este tipo de fraude funciona", explicó el presidente de la UCI.
"Nunca pensé que algo así era posible. Es un escándalo que el entorno de Femke haya engañado a la federación belga", dijo Rudy De Bie, el seleccionador del equipo.
Tras confirmarse el caso, la ciclista se arriesga a la descalificación, una suspensión mínima de 6 meses y una multa que podría ascender a 200.000 francos suizos (unos 192.000 euros o 208.000 dólares).
"El reglamento acerca de las sanciones por fraude tecnológico es muy claro. Se trata de una suspensión mínima de seis meses y sin máximo. Pero no puedo explicar más de este caso, ahora está en manos de la comisión de disciplina, así que no puedo darles más detalles", concluyó Cookson.

Fuente: AFP