Ni una caída, ni correr con las rodillas llenas de sangre, fue un obstáculo para que el keniano Geoffrey Kipsang Kamworor se colgase la medalla de oro en los Mundiales de media maratón de Cardiff (Gales). El incidente fue en la salida, donde el exceso de ansia de algunos corredores hizo que Kamworor chocase de bruces con el suelo.

Ganó con un gran tiempo de 59:10. Su compatriota Karoki Muchiri, fue plata (59:36). El bronce se lo colgó el bravo Mo Farah (59:59), que hizo gala de su calidad en la pista y rebañó la medalla al etíope Ayele, cuarto con el mismo tiempo.

En mujeres, también hubo éxito de Kenia que firmó un triplete encabezado por Peres Jechirchir (1h 07:31), la plata la consiguió Cyntia Jerotich Limo (1h 07:34) y el bronce Mary Wacera Ngugy (1h 07:54).