Por fin estas finales de la NBA 2016 nos ha dejado un bonito e igualado duelo entre los finalistas. Tras los tres partidos que han acabado en palizas, el cuarto juego nos ha deleitado con una alta intensidad de baloncesto, que se ha llevado los vigentes campeones por 108-97 en Cleveland, y ahora tendrán la oportunidad de defender su título en casa el próximo lunes.



Con Kevin Love de vuelta (11 puntos, 5 rebotes), los Cavaliers no pudieron defender un encuentro que jugaban como anfitriones, ante unos Warriors muy calmados y centrados, que contaron por fin en estas finales con el MVP, Stephen Curry (38 puntos, 6 asistencias). Batieron el número de triples que se ha anotado en un partido de la final (17), y dejan a los Cavaliers sobre las cuerdas (3-1 en la serie, algo que nunca se ha remontado en las Finales).

Klay Thompson también ayudó con 25 puntos, y así los Splash Brothers anularon el partidazo de Irving (34). LeBron James en su línea, pero no consigue marcar la diferencia (25 puntos, 13 rebotes, 9 asistencias).

1º CUARTO

Mucho acierto por parte de ambos equipos en el inicio de este cuarto juego. Cleveland mantuvo el buen tono del tercer partido, pero los Warriors esta vez no se quedaron atrás. Mientras que a Curry no le funcionaba nada, Irving deslumbraba con 9 puntos, aunque el MVP acabó enchufando dos triples importantes para que los Cavaliers no consiguiera ventajas de más de tres puntos. Máxima igualdad en este encuentro, que acabó 29-28 tras el primer cuarto para los Warriors.

2º CUARTO

Buen ritmo en el partido con posesiones muy cortas. Las segundas oportunidades capturando rebotes en ataque encabezadas por Tristan Thompson eran contrarrestadas con los tiros de tres (6/10) del equipo de Steve Kerr. Con hasta 15 cambios de dirección poco antes del descanso, se demostraba la enorme igualdad de los equipos en este encuentro (50-55 para los Cavaliers).

3º CUARTO

Cleveland empezó a tener la iniciativa y llegaron a estar 8 puntos por delante. Sin embargo, los triples machacaban la defensa de Tyronn Lue, y, tras ir por debajo del marcador desde el segundo cuarto hasta a falta de 4 minutos de este tercer tiempo, el renacer de Curry se consolidó en este partido con un nuevo tiro de tres que puso a Golden State 72-69. A partir de ahí, comenzaron a circular el balón como mejor lo hacen y se fueron al último cuarto liderando, llegando a estar +6; 79-77.


4º CUARTO

Los Warriors arrancaron con los suplentes en pista y supieron mantener la intensidad defensiva que se requería, y permitiendo un parcial de 14-3 (93-84) que alargaron ya Curry y compañía. Sin ideas y fatigados a 5 minutos del final, los Cavaliers se dejaron llevar por la intensidad en el juego que culminó bronco y desconcertado.