Un magnífico cabezazo de Cristiano Ronaldo y un gol del oportunista de Nani metieron a los portugueses en la final de la Eurocopa 2016 y ponen fin al sueño de los galeses. De esta forma, Portugal regresa a una final europea doce años después, cuando perdieron en 2004 ante los anfitriones griegos en los penaltis.



El partido tuvo un ritmo lento, leve dominio de Portugal sin arriesgar lo más mínimo y Gales encerrada esperando el ya habitual milagro de Gareth Bale. Pero ese guion rígido, esos minutos sin pasar nada, ese partido trabado y espeso llegó a su fin en un inicio fulgurante de Portugal.

Apareció Cristiano Ronaldo que tras un córner, un remate imperial que saltó por encima de todos, se coló en la meta galesa. Y, apenas tres minutos después, un disparo del propio Cristiano demasiado blando lo desvió Nani desde el punto de penalti para despistar a Hennessey y dejar el partido casi sentenciado. Gales intentó reaccionar, pero no tuvo argumentos ante una Portugal bien cerrada y que pudo haber marcado más goles.