Una vez más, España se volvió a topar con el muro insalvable que parecen los cuartos de final de los Juegos Olímpicos, y nuevamente fue Serbia, nuestra particular bestia negra, como ya había pasado en otras ocasiones, quien nos volvía a eliminar. El resultado final de 10-7 favorable a Serbia nos volvía a apartar de la lucha por las medallas y repetir los grandes logros olímpicos de esta selección como el oro de Atlanta 1996 y la plata de Barcelona 1992.

            Y es que nuestra selección no supera este transcendental cruce desde Sydney 2000, cuando vencimos a Croacia 9-8 para finalizar en cuarta posición. Desde entonces, en Atenas 2004 perdimos ante Serbia & Montenegro por 7-5, en Pekín 2008 ante Serbia por 9-5 y en Londres 2012 ante Montenegro por 11-9.

            El desarrollo de la primera fase nos hacía soñar con poder superar por fin este escollo, tanto por el gran juego de España como por el mediocre desempeño de los serbios, grandes favoritos antes de comenzar la competición, pero no fue posible. Otras selecciones intentaron evitar a Serbia por todos los medios, incluso de la forma menos deportiva de existe, todos menos España, porque para ser grande hay que ganar a los más grandes, y si no te enfrentas a ellos no obtienes la gloria. Yo solo puedo decir que, a pesar de la derrota, esta selección merece todo el respeto y tiene un mérito que otras selecciones que van a quedar por delante no lo merecerán nunca.


            El primer sprint se lo llevó Chalo Echenique ante Milos Cuk, una buena señal. La defensa española empezó bien posicionada, bloqueando el primer lanzamiento intentado por Filip Filipovic y recuperando balones, pero un despiste tras una falta en ataque le volvía a dar la oportunidad a Filipovic de lanzar con tranquilidad, y esta vez no dejó pasar esa opción y puso el 1-0 para Serbia.

            España reaccionó con prontitud, y en el siguiente ataque Alberto Munárriz anotaba el empate cuando ya volvía el defensor que había sido excluido. El equipo serbio volvió a ponerse por delante con un lanzamiento cruzado del zurdo Dusan Mandic que colocaba el 2-1 en el marcador.

            No estábamos finos en ataque y desaprovechamos una opción de superioridad. Tampoco Chalo Echenique tenía su día y su primer intento de lanzamiento exterior era bloqueado. Serbia si estuvo mas acertado y aprovechaba su primera superioridad con un nuevo tanto de Mandic que ampliaba su ventaja. En el siguiente ataque español Chalo fue nuevamente bloqueado, y de esta forma se llegaba al final del primer cuarto con un marcador de 3 a 1 favorable a Serbia.


            Echenique se volvió a llevar el sprint inicial del segundo cuarto aunque de poco sirvió al ser bloqueado nuevamente otro lanzamiento del propio Echenique. Y si a Chalo lo bloqueaban, a Milos Cuk nadie pudo frenarlo y en una doble superioridad ponía el 4-1 para Serbia, una diferencia que comenzaba a ser muy peligrosa.

            Los hombres de Gabi Hernández no querían que se les escapase tan pronto el partido, y fue Guillermo Molina quien tirando de galones recortaba distancias con un tremendo lanzamiento exterior que golpeaba el larguero y tras rebotar en la cabeza del portero Branislav Mitrovic entraba dentro de la portería. Y no contento con eso, en la siguiente jugada, con superioridad numérica Willy volvía a anotar y dejaba el marcador en 4-3 todavía favorable a Serbia.

            España defendió bien una inferioridad en la que Dusan Mandic estrelló el balón en el palo, pero en el siguiente ataque no falló y marcaba el quinto gol serbio por el palo largo para volver a poner dos goles de diferencia.


            La fortuna empezó a sernos esquiva en la doble ocasión de Blai Mallarach, primero siendo detenido por el portero su lanzamiento y luego golpeando su tiro en el larguero. Por desgracia, los lanzadores serbios estaban en estado de gracia y un tremendo latigazo de Stefan Mitrovic lograba batir a Dani López Pinedo, que tampoco estaba teniendo fortuna con los lanzamientos serbios, y ponía el 6-3 en el marcador.

            No, no era el día de Chalo Echenique, que veía como en el siguiente ataque español era bloqueado por cuarta vez y luego otro tiro suyo era detenido por Mitrovic. Por fin llegaba la primera parada de Dani López Pinedo a disparo de Cuk, pero de poco sirvió puesto que en una superioridad se perdía un balón que era aprovechado por Serbia en el ataque consiguiente para poner el 7-3 en el luminoso gracias al lanzamiento exterior de Milan Aleksic cuando solo quedaban doce segundos para el final del segundo cuarto. Ya no hubo tiempo para nada y de esta manera se llegaba al descanso con clara ventaja de Serbia, que se había mostrado superior durante la primera mitad del partido.

            El tercer cuarto comenzó con un cambio de actitud por parte del combinado español, que empezaba a mostrar la defensa que le había hecho quedar primera de grupo en la fase previa. Pronto llegó un nuevo gol de Willy Molina en superioridad, y tampoco tardó en llegar el quinto de España en otra superioridad, en esta ocasión por parte de Alberto Munárriz. En ese tiempo, Serbia mandaba una vaselina al larguero de Filipovic y López Pinedo le detenía un balón a Nicola Jaksic en una inferioridad.


            Con el 7-5 favorable a Serbia empezaron a aparecer la figura de los dos porteros, Branislav Mitrovic y Dani López Pinedo, especialmente el español. Ellos lograban frenar los ataque rivales, e hicieron que el marcador no se volviese a mover en este cuarto, llegándose al último periodo con el 7 a 5 para Serbia.

            Jarro de agua fría al comienzo del último cuarto, cuando tras una buena defensa en un largo ataque Serbio en el que Filipovic lanzó al palo, recibíamos el 8-5 en inferioridad con un lanzamiento desde el lateral de Stefan Mitrovic. No íbamos a rendirnos y en el siguiente ataque Balasz Sziranyi anotaba desde la boya con algo de fortuna tras golpear el palo y rebotar en el guardameta serbio.

            Este gol de “Balú” nos seguía dando esperanzas, pero los serbios volvían a aprovechar una nueva superioridad y Filip Filipovic anotaba el 9-6. El partido se ponía muy complicado con tres goles abajo y menos de seis minutos para el final.


            Mas complicado resultaba si además no aprovechábamos las superioridades y nos topábamos con un Branislav Mitrovic muy acertado. Lo positivo para España es que López Pinedo y los palos nos seguían dando algo de vida, aunque el tiempo seguía pasando…

            Un gol en superioridad de Marc Minguell de palmeo con la izquierda cuando quedaban todavía 1:38 para el final nos ofrecía una mínima posibilidad, y más aún cuando dentro del último minuto contábamos con una opción de superioridad numérica, pero no fuimos capaces de aprovecharla por una buena defensa serbia y la puntilla llegó con un revés de Dusan Mandic, que estaba visto que le salía todo.


            Dura derrota de España por 10-7 en un partido donde los jugadores de España lo intentaron y dieron la cara, pero que les salió el peor partido del torneo en el momento menos indicado.

            Con anterioridad al partido de España se disputó el primero de los choques de cuartos de final que enfrentó a Hungría con Montenegro. Fue un encuentro duro en el que Montenegro estuvo por delante la mayor parte del partido, llegando al descanso 5-3 arriba. La ventaja montenegrina llegó a los tres goles en el tercer periodo, pero Hungría remontó y logró el empate a 9 cuando faltaba 1:11 para el final con un lanzamiento de Denes Varga.


            Ya en la tanda de penaltis, el gran protagonista fue el cancerbero montenegrino Milos Scepanovic. No hubo fallos hasta el 3-2 a favor de Montenegro, momento en el que Scepanovic detenía el tiro de Marton Vamos. Mladan Janovic fallaba el siguiente de Montenegro, pero Scepanovic volvía de detener un nuevo penalty a Norbert Hosnyanszky que con el siguiente lanzamiento anotado por Vjekoslav Paskovic le daba el pase a semifinales a Montenegro por 13-11.

            Tras el partido de España se disputó en primer lugar el encuentro que enfrentaba a Croacia y Brasil, con victoria croata por 10 a 6. Brasil solo estuvo por delante con el 1-0 inicial, y a partir de ahí los vigente campeones olímpicos impusieron su mayor calidad, llegando al descanso con una clara ventaja de 7-3, con dos goles de Xavi García. Brasil recortó diferencias al final del tercer cuarto, al que llegaron solo dos goles por debajo (8-6) pero Croacia no quería sorpresas y con los goles de Xavi García y Maro Jokovic cerraban el partido y su clasificación para semifinales, en las que se enfrentará a Montenegro.


            El último de los encuentros de cuartos de final fue el Italia-Grecia, partido del que saldría el último semifinalista y el rival de España, en este caso, para la lucha por el 5º y 8º puesto. En un partido que se presumía muy igualado fue Italia la que impuso desde un primer momento su poderío de lanzamiento, llegando al descanso con una ventaja de 4-2 gracias en parte a un Pietro Figlioli muy acertado. Italia ampliaría la diferencia en el tercer cuarto, llegando a estar cuatro arriba, pero Grecia reaccionó y se puso a dos goles mediado el último periodo. En los últimos instantes, con los griegos jugando a la desesperada, llegaba la sentencia gracias a un contraataque culminado por Figlioli que sentenciaba la victoria de Italia por 9 a 5 y el pase a semifinales frente a Serbia.


            España tendrá que volver a disputar la lucha por la quinta plaza, jugando el primer encuentro ante Grecia. Estamos con vosotros!!!!

Ignacio Ortiz

@00CAFETERO