La franquicia que tiene tres victorias de Super Bowl en su haber consiguió la aprobación de lo que será la tercer mudanza de su historia.

Los Raiders nacieron en Oakland en 1960 y en 1982 se instalaron en Los Ángeles, luego de haber conquistado los Super Bowl de 1977 y 1981. Allí se consagraron campeones de la NFL en 1984, pero 11 años después decidieron regresar a Oakland.

Ahora, tras una votación 31 a 1 (Dolphins), los dueños de las restantes franquicias aprobaron la llegada del equipo a Las Vegas, ciudad que cuenta sólo con un equipo profesional, los Golden Knights de la NHL.

El siguiente paso será la construcción de un estadio, que costará cerca de 1900 millones. Dicha cifra será alcanzada gracias a un aporte de 750 millones que hará la ciudad y el resto saldrá de la propia chequera de los Raiders y de una suma cercana a los USD 650 millones proporcionada por el Bank of America.

El traslado sin embargo no será inminente ya que el nuevo estadio de Las Vegas no estará listo hasta 2020. Los Raiders seguirán en Oakland dos temporadas más bajo el actual contrato que les liga al Coliseum pero aún no se sabe que pasará en 2019, año en el que ese contrato habrá vencido y en el que aún no estará lista la nueva instalación.