Sergio García que tenía la pesada losa de no haber logrado nunca la victoria en uno de los grandes torneos (Masters Augusta, Abierto Británico, Abierto de Estados Unidos y Campeonato de la PGA), se desquitó en el último Masters de Augusta. 

El castellonense empezó el último día como colíder, y esta vez no le pudieron los nervios o la responsabilidad. Llegó al desempate contra el inglés Justin Rose, y logró el ansiado major, el gran título que faltaba en su palmarés. Para ello, ha necesitado 74 intentos, más que nadie en la historia para lograrlo. 

El golfista español (-9) venció tras un mano a mano hasta el hoyo 73 con Justin Rose (-9), al que superó en el primero hoyo del desempate.

Ahora, y a los 37 años, su nombre acompaña al de Severiano Ballesteros y José María Olazábal como únicos españoles no solo que se han enfundado la chaqueta verde del Masters de Augusta, sino también únicos que han logrado la victoria en un major.