Seis vueltas le duró la hazaña a Sebastian Vettel. El de Ferrari protagonizó una salida estelar, tomando el interior del ángulo de 180 grados, tan peculiar y complicado de Austin, y dejó a Lewis Hamilton tras de sí. Al paso por la primera vuelta, le aventajaba en un segundo y todo parecía posible, Pero Lewis se aplicó en ir sofocando el incendio, limando décima a décima, hasta que en la vuelta 6 cogió desprevenido a Vettel en el ángulo que cierra el primer sector del COTA y pasó a su rival que no hizo ni por cerrar la puerta. 

La aventura y la esperanza de seguir vivo en la lucha por el título casi finalizó allí. El inglés se encaminaba una plácida victoria, sólo inquietada por un error del muro de Mercedes que le dio una nueva oportunidad a Ferrari, al no copiar la parada del germano en la vuelta 16. Lewis paró en la 19 y al regresar a pista a punto estuvo de perder de nuevo el liderato. 

A partir de ese momento, Hamilton abrió una brecha de seguridad y se encaminó a su novena victoria de la temporada, que le sitúa con 66 puntos de ventaja. La cuenta es simple, pues le sirve un quinto puesto en México, independientemente de lo que haga Vettel, para convertirse en tetracampeón del mundo.

Carlos Sainz se estrenaba con Renault y ha completado un fin de semana de ensueño, al conseguir un séptimo puesto ganado a pulso y adelantando en pista a Checo Pérez, primero y pugnando por el sexto con Esteban Ocon después en el tramo final carrera. Sin embargo, Fernando Alonso se quedó sin potencia cuando era octavo y peleaba con el Force India de Ocon y Honda sigue en sus creces.