Francisco Fernández Ochoa, "Paquito", en los Juegos Olímpicos de invierno 1972 disputados en Sapporo, Japón, fue medalla de oro en la prueba de slalon en esquí alpino. Con 1:49.27 superó al italiano Gustav Thöni (1:50.28) y al primo Roland Thöni (1:50.30).

Blanca Fernández Ochoa, hermana de "Paquito", 20 años después consiguió un nuevo metal para España. En los Juegos Olímpicos de Albertville 1992 (Francia), el día 20 de febrero Blanca se hizo con la medalla de bronce también en la modalidad alpina de slalon, tras acabar con un tiempo de 1:33.35, por detrás de la austríaca Petra Kronberger (1:32.68) y la neozelandesa Annelise Coberger (1:33.10).

15 de febrero de 2018, Regino Hernández Martín, a sus 26 años y recién subcampeón del mundo de snowboard cross por equipos junto a Lucas Eguibar en los Mundiales de Sierra Nevada 2017, y campeón júnior del mundo en Valmalenco 2011, disputa sus terceros Juegos Olímpicos tras hacerlo en Vancouver 2010 (31º) y Sochi 2014 (21º). Al contrario que en las ediciones anteriores, consigue avanzar a través de las eliminatorias hasta plantarse en la final, donde tres riders se fueron a la nieve y allanó la tercera medalla española de la historia, un bronce en snowboard cross para Regino Hernández que zanjaba los casi 26 años de sequía desde que Blanca se subió al podio en Francia.

Tres deportistas de invierno, tres deportistas que son historia del deporte español, del deporte invernal que tan de lado se deja en nuestro país. Regino Hernández ha escrito su nombre en los libros históricos del deporte en estos Juegos Olímpicos de PyeongChang 2018, donde, aún sin ser de los favoritos, ha dominado todas sus eliminatorias hasta plantarse en la final y subirse al podio. Por primera vez un español lo hace en una modalidad diferente al esquí alpino.

Regino no era el favorito de los tres representantes españoles que han viajado a Corea del Sur. Tan solo ha subido una vez a un podio individual de Copa del Mundo, cuando fue tercero en La Molina 2014, y las otras dos ocasiones han sido en las dos últimas temporadas por equipos con Lucas, ambas en la ciudad austríaca de Montafon. Tampoco lo era Laro Herrero, un rider con largo recorrido ya a sus 28 años en Copas del Mundo y Mundiales, habiendo presenciado también los Juegos de Sochi 2014 (33º), pero sin grandes éxitos.

Laro Herrero
El máximo estandarte en esta modalidad de snowboard cross, el abanderado de España, Lucas Eguibar, poseía toda la presión y responsabilidades de hacer algo grande en PyeongChang. Venía de obtener un meritorio diploma olímpico en Rusia hace 4 años, habiendo ganado las eliminatorias de octavos y cuartos, pero la mala suerte se cebó descalificándolo en semifinales y teniendo que disputar la final de consolación.

Su primera candidatura a la medalla olímpica perdida por una caída cuando marchaba tercero y no planchó bien uno de los saltos e hizo caer al canadiense Kevin Hill, lo que además provocó su descalificación. En la final B demostró su gran calidad ganándola y obteniendo el diploma correspondiente.

Lucas Eguibar
Y estos Juegos parecían ser los suyos, tras coleccionar 9 podios desde 2013 en Copas del Mundo, dos de ellos en lo más alto (en Veysonnaz en 2015 y 2016), y siendo el actual subcampeón mundial tanto individual como por equipos junto, como ya hemos dicho, a Regino. Pero las caídas se volvieron a cebar con Lucas, y esta vez mucho más temprano que en Sochi: un mal aterrizaje en los primeros saltos de su primera carrera eliminatoria, en octavos, lo dejaba fuera de competición.

Salió muy pegado al italiano Omar Visintin y en el salto este viró hacia la izquierda, después a la derecha pegado a Lucas y ambos al suelo en el aterrizaje. Por la borda se fueron cuatro años de ciclo preparándose para esta gran cita.

España se había quedado planchada al ver que una de sus mayores bazas para finalizar 26 años en blanco se iba al suelo. Pero aún había otro participante español con el que no se contaba, de nombre Regino, quien había realizado en la clasificación el tercer mejor tiempo a primera hora de la mañana en Corea del Sur. De hecho tanto Laro como Lucas debieron mejorar sus marcas en la segunda ronda clasificatoria para meterse en los octavos.

Regino Hernández
Después de Laro Herrero (finalizó 5º en su ronda) salió a su carrera de octavos de final Regino, quien se mostró conservador para asegurarse el pase desde la tercera plaza en su primera carrera, por detrás de Mick Dierdorff y del alemán Paul Berg.

En cuartos de final demostró un gran dominio en su carrera. Salió en cabeza bajando por el circuito a gran velocidad, siempre estando delante  sin aproximarse a los rivales, el aspecto quizás más crucial que le facilitaría a posteriori la medalla. Ganó su manga perseguido por Dierdoff y el canadiense Chris Robanske Ni Paul Berg ni Loan Bozzolo pudieron llegar a meta.

También en las semifinales Hernández salió a por todas y, marchando segundo por detrás del norteamericano Nick Baumgartner, este aterrizó mal en un salto que se veía secundado por una curva, salto en el que además se fueron al suelo dos riders más. Vía libre para que el español venciera en su semifinal y se ganara el pase a la gran final. Robanske se quedó fuera y lesionado para la final B.

En la otra semifinal una nueva caída múltiple hizo irse al suelo al campeón en Sochi 2014, el francés Pierre Vaultier, donde también se vio implicado el medallista de plata Nikolay Olyunin quien no pudo acabar la carrera y tampoco salir en la llamada "Small Final". Pese a ello, el francés fue más rápido en levantarse que Cameron Bolton y Alessandro Hämmerle, también perjudicados por la múltiple caída, y llegó en el tercer lugar para pasar a la final.

En la lucha por las medallas de nuevo los errores fueron claves y protagonistas de la carrera. Vaultier no quería volver a besar la nieve y el actual campeón del mundo se escapó pronto de sus rivales en busca del que ha sido su segundo oro olímpico, proclamándose bicampeón de forma consecutiva.

El australiano Jarryd Hughes y el español Regino permanecieron a la estela del francés, y se empezaron a despegar de los otros tres riders finalistas cuando estos fueron al suelo en el mismo salto, de muchísima altura, y que ninguno pudo planchar dejando claro quiénes iban a ser los medallistas del cross en 2018.

Vaultier no perdía el ritmo y marchó para ser de nuevo el campeón olímpico, mientras que Hughes siempre fue por delante del español, pero este nunca tiró la toalla y, corriendo con cabeza sabiendo que la medalla estaba asegurada, apretó en el final para intentar asignarse la plata lanzando la tabla en la línea de meta. Finalmente una décima de segundo separó al australiano del bronce. Los estadounidenses Baumgartner (4º) y Dierdorff (5º) llegaron a más de tres segundos de Vaultier, mientras que el australiano Alex Pullin no pudo acabar la final por el duro golpe que recibió en el salto.